Bajamos a la cocina y nos encontramos a los chicos de One Direction. Más guapos que antes. Liam había cortado su pelo y tenía un tupe. Zayn seguía teniendo su típica cresta y había dejado crecer su barba.Harry tenía su pelo aún rizado. Niall se lo cortó y se puso cresta. Y Louis se lizó el pelo hacia un lado.
Allí, tambien estaba Greyson.
-Buenos días.
-¿Raquel, ya estás mejor?-preguntó Zayn.
-¿Y tú Helena?-esta vez fue Liam.
-Claro, ¿por qué preguntáis eso?-rieron ellas.
-¿No os acuerdáis de nada?-rió Zayn.
-No, ¿acordarnos de qué?-se extrañaron ellas.
-Mejor, dejenlo- rieron ellos a sus espaldas.
Yo suspiré y reí al mismo tiempo, al ver como mis amigos, como mi hogar, como todo estaba cobrando vida. Cómo mi pasado volvía a mí, cómo los recuerdos estaban aún intactos y sabía que este era el principio de millones nuevos. Este era el principio de todo.
-¿Damos una vuelta para hablar y ponernos al día?-preguntó Paola entusiasmada.
-Yo no tengo muchas ganas de salir de casa-opinó Helena.
-Yo tampoco.-le dió la razón Raquel.
-¿Por qué? ¿Qué os pasa?- preguntó ella.
-No, es que no sabemos por qué, pero nos sentimos cansadas, cómo si no hubieramos dormido. No nos acordamos de nada.-explicó Raquel. De repente, escucho unas risas bastante evidentes de parte de Zayn y Liam detrás de ellas.
-Liam.
-Zayn.-les llamaron ellas amenazadoramente.
-Somos la única pareja normal.-rió Paola abrazando a Greyson. Ese comentario había hecho que recordase que yo, bueno, creo que ya no tengo pareja y puedo decirlo. Justin ya no es mi novio. O eso mismo me ha dado a entender. Ya todos nuestros planes habían sido aruinados, todo nuestro futuro, todo el destino que habíamos creído tener juntos, todas nuestras promesas, habían sido destruidas, quemadas. Por un pasado, por mentiras, por engaños, por recuerdos que aún duelen con solo recordarlos. Por el olvido. Y lo que más duele, es que no puedo hacer nada al respecto.
Yo sonreí al verlos abrazados, tan tiernos juntos. Greyson había crecido unos cuántos centímetros, pero aún Paola seguía siendo más pequeña que él. Sus sonrisas seguían siendo las mismas, pero lo que también había cambiado era el amor que se tenía el uno por el otro, había pasado muchos meses sin estar juntos, y ahora se amaban más que nunca. Han superado todo, han estado juntos y a distancias, su amor es más fuerte que nunca, y eso demuestra, que sus promesas si eran reales.
También observaba como Raquel y Helena molestaban a Liam y a Zayn sin piedad. Como en sus ojos, había esa chispa que sólo ellos tenían, cómo con una mirada, con una sonrisa, la otra persona, se sentía en la gloria. Veía cómo a pesar de sus boberías, de sus locuras, de sus peleas tontas, y todo esto, seguían aún a flote, seguían amándose. El uno al otro. Cómo esas peleas, eran de broma, cómo jugaban con la realidad sin hacerse daño. Cómo se hacían fuertes el uno al otro y se apoyaban cuando uno caía para levantarlo. Veía como todo lo que hacían, lo hacían juntos, y que, por encima de todos, a ellos tampoco les afectó la distancia. Cómo su amor, era más grande que 500 kilómetros.
A Caitlin y a Louis, la pareja más admirable de la historia. Tampoco les afectaba estar lejos el uno del otro, sabiendo que dentro de un tiempo, la recompenza sería volver a estar juntos. Veía cómo con las boberías de Louis, esas que él sólo sabía hacer, hacía reír a Caitlin. Sí, esa sonrisa que le cambió la vida a Louis. Veía cómo cuando a uno le molestaba algo, el otro inmediatamente, hacía cualquier cosa por cambiarlo o por quitarlo de su vida. No les importaba lo que perdieran, porque sabían que lo que ganarían, su sonrisa, era más grande que todo. Sabía que si alguno de los dos, rozaba con algo que ver llamado "dolor" o "tristeza", la otra persona, en cuestión de segundos, haría algo para que eso desapareciera de su mente. ¿Y sabéis por qué? Porque si esa sonrisa, no exitiera, él o ella, ya no sería quién es. Sus sonrisas, se completan a sí mismos.
-Te odio.-bromeaba Raquel.
-Yo te amo.- contestó Zayn riendo mientras le hacía cosquillas a su futura mujer.
-No me mientas, eres un idiota.-reía ella sin poder parar. Hasta yo sabía que odiaba las cosquillas.
-Liam, ya para, Liam.-gritaba Helena estirando los mofletes de Liam para que parase de hacerle cosquillas. Sí, se copiaba de Zayn al hacerlo, pero, digamos que el amor, es cosa de dos y en eso, no manda nada ni nadie.
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