miércoles, 25 de diciembre de 2013

2 Temporada: "El retorno"


Desde que llegamos a casa, las cosas habían cambiado demasiado, no tenía ni idea de lo que nos había pasado. Pero era la realidad. Y a veces la realidad, asusta. Paola y yo, no hablabamos demasiado, la verdad es que cada día nos veíamos en el colegio, pero no surgía mucho más de un "Hola". Con Raquel, Caitlin y Helena, pasaba lo mismo, pero aún menos, ya que nunca nos veíamos. Algún día al mes, alguna me invitaba a quedar y me ponían al día sobre lo que les pasaba. Pero nunca nadie me preguntó cómo me iba a mí..Con los chicos, me sorprendí aún más. De los chicos de One Direction, alguna vez, me contaron Helena, Paola, Raquel o Caitlin que habían recibido algunas llamadas de ellos, Greyson llamó y twitteaba con Paola a menudo, pero no demasiado. Estaría ocupado todo este tiempo. Pero.. de Justin.. de Justin no recibí ni una llamada. Ni una sola llamada. Ni un mensaje, ni un tweet.. Nada.
Pasaron los meses, los estudios me iban de maravilla, no me podía quejar. Me centré en ellos y aprobé todo. Las chicas también lo hicieron. Y me sentía orgullosa de ellas.
Era el día de fin de curso. Nos tendríamos que despedir de nuevo de Canarias y volver al comienzo de donde empezó. Tenía ganas a volver, pero no solo para ver lo que habían cambiado. Para empezar de nuevo, y esta vez, de cero. Aunque sé, que si vuelvo, nada será como antes. Las personas, los momentos, las risas, las lágrimas, todo.. habrá cambiado. Los momentos que vivimos, quedarán en el recuerdo. Y eso duele.

-¿Ya estás preparada?-preguntó mi madre desde fuera de mi habitación. No sabía la respuesta correcta a esa pregunta, ya que no la tenía. Miraba por la ventana de mi habitación. Hecharía de menos esos momentos de soledad, en los que miraba la ventana, esperando que Justin corriera por delante para decirme algo.. Pero sabía que eso no pasaría.. Me gusta vivir de ilusiones.
-Ya salgo, mamá-avisé. Me levanté, con mi traje azul que me llegaba por encima de las rodillas y unos tacones del mismo color. Me dirigí hacia la puerta y la abrí.
-Estas preciosa-me dijo.
-Gracias-intenté sonreír.
-Hoy es el gran día, ¿no estás contenta?, Volvemos a donde tú querías-dijo mi madre.
-Lo sé, mamá. Pero no estoy muy convencida de ir-dije.
-¿Por qué?-preguntó.
-Porque no sé que voy a hacer allí.
-Estarás con Justin, con tus amigos y tus amigas, ¿no?¿no querías eso desde el principio?
-Sí, mamá. Pero las cosas cambiaron y ahora.. Ahora no sé lo que quiero.
-Bueno.. Si no quieres, nos quedamos.
-No.
-¿Entonces, hija?¿Qué quieres hacer?-preguntó mi madre. Me quedé pensando unos segundos. La verdad, que no sabía la respuesta. Me había quedado impresionada tras la pregunta. No me la esperaba. Y menos, no saber lo que responderle.
-No lo sé-respondí.
-Creo que sí lo sabes..-me dijo ella-Bueno, vamonos que llegamos tarde.
-Vamos-dije.

Mi padre y mi madre me acompañaron al coche. Allí, nos dirigimos hacía el colegio, donde tenía mi orla. ya pasaría a la universidad el próximo año. Llegamos y mis padres comenzaron a saludar a todos mis profesores, que ya no volvería a ver en mucho tiempo. Y yo mientras, me senté en una de las sillas y esperé a que dijeran mi nombre, recoger mi título e irme de una vez de todo esto.
-¿Paula?-me llamó alguien desde detrás mía.
-¿Paola?-pregunté sin estar segura.. Pero cuando me dí la vuelta, allí estaba.
-Hoy es el gran día-rió ella abrazandome.
-Parece que todo el mundo se alegra de eso, menos yo-dije.
-¿No quieres volver, verdad?-me preguntó.
-La verdad es que no lo sé.
-Sé que estos meses han sido duros, para todos, pero tienes que recordar porqué querías volver aquella vez, desde el principio.
-La verdad, creo que ya no me acuerdo el porqué quería volver-dije.
-Tienes a una persona maravillosa allí esperandote-dijo.
-No ha tenido el valor de llamarme, de envíarme ni un solo mensaje. No hablo con él desde hace 9 meses. Y encima, me entero de que ahora se droga, va de discotecas como si fuera su propia casa, se enrolla con tías. Paola, no es el mismo. No quiero volver allí, para que no él no lo haga, o para ver como me ignora con mis propios ojos y ver como se droga. ¿Entiendes?
-¿Y las chicas?¿Y One Direction?¿Greyson?-preguntó.
-Vayan vosotros si quereis-dije- No os lo voy a impedir.
-Tenemos que estar todos, Paula. Como antes.
-Las cosas no volverán a ser como antes, Paola.Por que estemos todos, allí, no volverán a ser los mismos, ni haremos, ni pensaremos, ni los momentos volverán a ser los mismos que antes. Y soy la primera que quiere eso, pero acepto una dura realidad.
-Solo te digo, que al no ir, estás perdiendo la oportunidad de arreglar las cosas-dijo ella.
-Paula Jones-me llamó el director para que subiera. Yo así lo hice y cogí mi título. Saludé y me senté al lado de mis compañeros. Esperé a que la ceremonia finalizara y me acercé a mis padres.
-Hija, muchísimas felicidades-me felicitaron. La gente también lo hacía. Me recordaban que el proximo año iría a la universidad y eso, no me gustaba.
-¿Qué vas a hacer al final?-me asustó Paola detrás mia.
-Pues no lo sé. Supongo que iré con vosotras-dije sin muchas ganas.Ella me abrazó y yo hice lo mismo.
-Gracias.

Las horas pasaban rápido y ya Paola había preparado sus maletas y se había despedido de sus padres. Había sido duro para ellas, pero luego, tocó la puerta de mi casa.

-¿Estás lista?-preguntó ella.
-Nací lista-reí.
 Cogimos nuestras maletas, al igual que mis padres y nos dirigimos hacia el aeropuerto. Allí,esperamos a nuestro vuelo. Caitlin, Raquel y Helena irian más tarde, ya que no habían hecho aún las maletas e irian en otro vuelo.
-Pasajeros del vuelo hacia Malibu, diriganse a su puerta correspondiente. El vuelo despegará en unos minutos-anunció.
Nos dirigimos hacia la puerta de nuestro vuelo y nos sentamos en nuestros asientos esperando a que despegaramos. Cosa que pasó en cuestión de dos o tres minutos.El vuelo duró unas horas.Paola cayó rendida y durmió durante el vuelo. Yo, no podía dejar de mirar por la ventana y escuchar "Let her go de Passenger"
Llegamos.
No podía creer que ya estabamos aquí de nuevo. Podía sentir la adrenalina por mi cuerpo. Estabamos de nuevo aquí. Sentía como volvía a recordar cada momento vivido, cada lágrima derramada, cada risa, cada historia, cada lugar.Todo estaba aquí. Sentía como mi mundo había cambiado.
-Por fin.
-Ya estamos aquí-dijo Paola bajando del avión.
-Se puede respirar el aire de aquí, es distinto-dije aspirando el aire.Tenía razón.
-Todo es distinto.

Notaba lo alegre que estaba.Sabía que le encantaba la idea de volver a "casa" y volver a ver a el chicos de el que se enamoró por primera vez. Estaba ilusionada. Y no tenía ninguna duda.Llegamos a casa y allí cada una deshizo sus maletas. Esta vez, no cabían tantas cosas en el mismo ropero así que hubo que hacer bastantes cambios. 
Quisimos salir a dar una vuelta, ya que, queríamos ver cuanto había cambiado el lugar y ver si nos encontrabamos a alguien de todos nosotros. Llegamos a la cafetería de siempre, a la que ibamos cada vez que salíamos a comer algo. Estaba un poco desierta. Las dependientas no eran las mismas y había poquísima gente. Nosotras cogimos un asiento casi en el medio. Para ser verano, hacía mucho calor.

-Hola, ¿quieren algo para tomar?-preguntó la chica de ojos castaños.Tenía un acento gracioso. Pero parecía muy maja.
-Sí, yo quiero un croassant-pedí.
-Yo un sanwich mixto -pidió ella.
-Vale en un momentito se los traigo-dijo ella. Se alejó de nosotras y tardó un par de minutos en traernos lo que habíamos pedido.
De repente, no sé cómo, vinieron como treinta niñas rodeando la cafetería y gritando sin parar. Yo miré a Paola.
-¿Qué?-rió-Esto no es culpa mía.
-Eres famosa. Vienen a por tí.
-No soy tan famosa-exclamó.
-Seguro que son por tí-dije. Ella se encogió de hombros. Yo miré a las fans, estaban impresionadas. Yo no paraba de mirarlas un poco aterrorizada, si digo la verdad. Venían corriendo y hasta algunas, lloraban.
-Paula-me llamó Paola.Yo no paraba de mirar a las fans.
-¿Qué?
-Paula-repitió.
-¿Qué?
-Paula-volvió a llamarme.
-¿Qué?-exclamé y me giré hacía su lado..
Y lo ví. Allí estaba. Él. Parado delante de la dependienta con una a su lado, a la que agarraba de la cintura.
-¿Y esa chica?-preguntó ella.
-No lo sé-dije con la voz un poco quebrada.
-Justin-le llamó Paola. Él se dió cuenta, pero siguió a lo suyo sin tan ni siquiera, darse la vuelta. Ni me miró. Como si tuviera miedo. Como si no me conociera de nada. Como si no quisiera volver a verme. Sabía que todo esto había sido un error. No debería de volver.Sobre todo, porque sabía que si vuelvo, podría encontrarlo con otra, de la mano y como si entre nosotros, no hubiera pasado nada. Como si no fueramos nada. No soporté esta escena y me marché al baño. No lo soportaba, verlo de la mano con otra. Tan.. tan cambiado .

*Narra Paola*
¿En serio estaba pasando de nosotras?¿Se cree que puede venir así tan cambiado y hacer como si su novia y su hermana no hubieran exitido nunca?¿Se cree que por venir aquí, justo donde nosotras estamos de la mano con otra, no nos hace daño? . No me lo esperaba de él. Sobre todo , porque es él. Mi hermano, aquel que una vez me dijo que cuidara a Paula, que no la dejara marchar con ningun chico porque volveríamos a vernos. Con el que compartí todo, momentos, risas, lágrimas, hasta un riñón. Y ahora me viene con esto.

-Justin-volví a llamarle. Esto no iba a quedar así y él no se iba a ir así de rositas. Esto duele.
-Justin, ¿quien es esta?-preguntó la chica de su lado. Era un tanto pija. Odiaba la gente así. Justin se miró y se quedó mirandome. Como si fuera una extraña a la que nunca había visto.
-Cariño, esperame en la mesa-le dijo a la chica a la cual, dió un beso en la boca.
-Eso, deja hablar a los mayores-dije. Justin me miró mal.
-Dejanos a mi novia y a mí-pidió.
-Ah, ¿con que ahora esa tía que seguro que conoces solo de una noche es tu novia y aquella chica que dejastes entrando al baño llorando es solo una desconocida? ¿Pero tú qué te crees, tío? No eres el mejor tío del mundo, ni mucho menos. Me lo estás demostrando, porque antes, llegué a creerlo. No puedes pretender venir aquí, después de todo lo que hemos pasado juntos y hacer como si nos conocieras. ¿A caso no te acuerdas de Paula?, Sí, aquella chica que acaba de llorar en el baño. ¿Te acuerdas de quien era?, Pues tu novia. Sí, llegastes a amarle a muerte. Y ahora haces como si fuera una extraña. ¿Te acuerdas de mí? , Soy Paola. Sí, tu hermana. Esa que compartió contigo uno de sus riñones y que no te dejó morir por nada. ¿Recuerdas algo ahora? , Pues que sepas, que antes eramos hermanos, ¿ahora que somos Justin?-le dije. Me dolía decirselo, pero era la verdad.
-¿Quieres dejar de montar un escandalo aquí, nena?
-¿Nena?¿Cómo que nena?¿Te escuchas?-reí irónicamente.
-Es una forma de hablar, ¿vale? , No te preocupes por nada.
-Sí me preocupo, y mucho. Ya no eres el mismo de antes. Ahora me das asco.
-Pues las demás no dicen lo mismo.
-Ya hay dos personas que no piensan lo mismo-dijo Paula detrás mía.
-La que faltaba-rió él.
-Sí. Es la chica que falta en tu vida y lo sabes-dije. Y me fuí de allí. Paula me acompañó. No quería seguir escuchando estúpideces de alguien tan.. Ag. No sabía lo que le había pasado. En tan solo 9 meses se había convertido en alguien que desconocía- Tenías razón.
-¿Yo?¿Por qué?
-No deberíamos de haber vuelto-dije.

Llegamos a casa. Yo al menos no tenía ganas de nada, y sinceramente, sentía como todo lo que me había advertido mi amiga, se convertían en cierto. No debíamos de haber vuelto. Pero, al menos, espero que Greyson siga como antes.

-No llega nadie-dijo Paula.
-Tengo miedo de ver como está de cambiado Greyson-dije.
-Tranquila, Paola. Peor que él, no estará. Te lo prometo-dijo y me abrazó. Hacía mucho tiempo que no nos abrazabamos. La extrañaba mucho.
-No estoy segura.
-Tranquila, confía en mí-dijo.

Pasamos la noche, viendo una película, jugando a juegos de mesa y comiendo algo, mientras las dos, buscabamos ocasiones en las que poder sonreír sin fingir. Porque realmente, queríamos conseguirlo.

-Esto es inútil-dijo ella.
-¿El qué?
-Todo lo que estamos haciendo. Son las 11 de la noche y estamos esperando a que lleguen. Y por no nombrar de que no somos capaces de sonreír ni reír-dijo. Tenía razón.
-Lo sé, pero no sé que hacer para poder dejar de fingir una sonrisa.
-Sonreír.
-No puedo.
-Podrás.
-¿Vamos a dormir ya?-dije.
-Supongo que no llegaran hasta mañana-dijo ella. Subimos arriba al igual que sus padres y cada una se arropó en su cama.
-Buenas noches, Paula-le deseé. Sabía que lo estaba pasando mal, este verano iba a ser demasiado largo. Como el de Phineas y Ferb..
-Igualmente, Paola-dijo. Apagó las luces y cada una cerró los ojos. Yo la verdad que no podía dejar de pensar y moverme de un lado al otro. Hasta que llegó el momento en que cogí sueño y me dormí.

*Ring, ring*
Tocaron la puerta.

-Paula-le llamé.
-Dime-dijo. Estabamos dormidas, hablabamos como dos borrachas.
-Abre la puerta-pedí.
-No, vete tú-pidió ella volviendo a colocar su almohada.
-No, venga. Ve tú.
-O tú o nadie abre-dijo ella.
-Me las pagarás.
-Sí,sí-dijo riendo.
-Es en serio-la miré mal aunque ella no pudiera verlo. Bajé las escaleras medio ciega y abrí la puerta.
-¡Cuánto tiempo, cariño!-exclamó mi chico desde fuera de la casa. Yo quedé impactada al ver lo alto y guapo que estaba ahora. Había cambiado muchísimo. A mejor.
-Eh.. Espera-dije y cerré la puerta detrás mía con mucha rapidez.
-Paola-comenzó a tocar la puerta él.
-¿Paola , qué pasa ahí?-preguntó Paula medio dormida.
-Es Greyson-dije.
-Abrele-dijo.
-No puedo, está ahí a fuera-repetí.
-¡Por eso, tú!, Abrele-pidió.
-¿Qué le digo?
-¿Hola?-dijo en tono obvio.Ella abrió la puerta y sonrió.
-Hola Paula-dijo abrazandola.
-Hola Greyson.
-¿Que tal todo?
-Bien Greyson.
-Me alegro mucho-dijo entrando.
-Gracias Greyson.
-¿Estás bien?
-Sí, Greyson.
-¿Paula?
-Greyson.
-Das miedo.
-Lo sé, Greyson.
-Sigues siendo la misma chica extraña que conocí-dijo acariciandole la cabeza como a un perro.
-Vale, Greyson.
-Para.
-Vale, Greyson.
-Que pares.
-Vale, Greyson-insistió.
-¡Para!
-¿Porqué Greyson?
-Molesta.
-¿Y por qué Greyson?
-Por que sí, para.
-Vale, Greyson.
-¡PARA!
-Vale, vale. Yuos, como se pone el niño. Paola, controlalo eh-dijo Paula. Yo no paraba de reír. Él me abrazó y luego besó mis labios durante unos segundos pillandome de sorpresa, mientas agarraba mi cintura.
-¿Y eso?-pregunté impactada.
-Extrañaba tus besos-sonrió y volvió a besarme. Me derretía la forma de sus besos y sobre todo que sonriera mientras los daba. Era perfecto.
-Oh-se enterneció Paula.
-Cállate tú-pidió Greyson.
-Vale Greyson-él la miró mal- No te juro que esta vez fue sin querer-rió ella.
-Más te vale.
-Si, Greyson-él volvió a mirarla. Ella no paraba de reírse- Vale, esta vez si fue culpa mía.
-Bueno, acabo de llegar del aeropuerto.
-Un poco tarde, ¿no?-pregunté.
-Sí, mi manager no quería que perdiera la entrevista de esta tarde en Ellen.
-Que ajetreado está mi niño famoso-dije abrazandolo.Paula comenzó a reír.
-¿De qué te ríes?-le preguntó Greyson.
-Parece la madre y el hijo-dijo ella estallandose de risa.
-Te odio-dijo.
-Me quieres-dijo ella.
-No.
-Vale, Greyson-rió ella. Él la persiguió por el salón. Yo no paraba de reír en como Paula corría para que él no le pegara una colleja-No, vale, ya no lo hago más. Prometido.
-Vale, ya está-dijo él. Se acercó a mí y me abrazó nuevamente.
-Vale, Grey..¡Colega!-se corrigió a tiempo ella cuando le miraba asesinamente mi novio.
-¿No te gusta tu nombre o qué pasa?-reí yo.
-No mucho.
-Pero si es super bonito-dijo Paula como una pija.
-Cállate pesa'.
-Eh, tú, a mí te me relajas, espabilao'.
-Están enamorados ustedes dos, ¿o qué?-pregunté.
-¿YO?¿DE ELLA?-rió fuertemente Greyson.
-¿YO?¿DE ÉL?-rió Paula esta vez.
-No me repitas, fea.
-Vale, precioso-rió ella haciendo comillas en el aire.
-Gracias.
-¿A caso sabes lo que es sarcasmo?-dijo.
-¿A caso sabes lo que es la palabra callar?-dijo.
-No está en mi vocabulario. ¿Pero sabes cual está? ¡Greyson!¡Greyson!-cantaba corriendo por la casa. Greyson la miraba con asco.
-Eres una niña pequeña.
-Tú eres un friki.
-Habló la que canta mi nombre por su casa.
-Habló el que está más pendiente de mi conversación que estar con su novia-dijo Paula.Yo estaba sentada en el sillón. Era entretenido verlos discutir. Eran unos tontos. Sinceramente.
-Lo siento, Paola. Aquí llueven marginados.
-Perdón, Paola. Aquí tocan a MI casa, gilipollas-dijo Paula. Se acercaron a mí.
-Son unos idiotas.
-Gracias, me lo dicen mucho-dijo Greyson mirandome mal.
-Deja de mirarme, niño.
-No me mires tú.
-Me estabas mirando tú primero-dijo Paula.
-Mentira.
-¡Callense ya!, Parecen niños pequeños peleando. Basta-pedí.
-Perdón.
-¿Vamos a dormir ya?-pidió Paola.
-Vale, yo y Paola en la habitación y Paula aquí en el sillón.
-No-dijo Paula.
-Greyson, no quiero imaginarme que pensaran los padres de Paula si me vieran contigo arriba.
-Pero si son camas separadas-dijo él.
-Pero paso de dar explicaciones-reí.
-Eso Greyson, no se te quiere. Vete-pidió Paula.
-No se te quiere a tí, bicho.
-Bicho tú, sapo.
-Soy el principe de Paola.
-Es verdad, es mi princeso-reí.
-Venga, vale. Me quedo aquí, pero solo por Paola.
-Menos mal, ya estaba pensando que lo hacías por mí-dijo Paula.
-Por tí te tiraría a un puente.
-Yo te ahorcaría.
-Yo te dispararía.
-Yo te atropellaría.
-Asesina.
-Habló.
-Callense ya y vamos a dormir-pedí. Greyson se despidió de mí con un beso y se acostó en el sillón. Luego, subimos a nuestra habitación y volvimos a acostarnos.
*Narra Paula*
Llegué a dormirme de nuevo, después de tanto hablar y correr abajo. Hasta que a los pocos minutos volvieron a tocar.

*Ring, ring*

-Paula-me llamó Paola.
-Abres tú.
-Yo abrí antes.
-Vale-acepté con muy pocas ganas y bajé a abrir la puerta. Allí seguía durmiendo Greyson.
Me dirigí a la puerta totalmente dormida y sin saber casi donde estaba. Allí estaban cuatro chicas que no distinguía mucho. No paraban de sonreír. Yo no veía muy bien.
-¡Paula!-gritaron abalanzandose sobre mí.
-¿Quienes son, ustedes muchacho?-me quejé sorprendida.
-Paula..
-¿Qué quien eres, joder?-empezé a gritar.
-Paula.. Ya esta-empezaron a decirme.
-¡PERO QUE CONFIANZUDAS, SALGAN DE MI CASA YA PEDAZO DE ESPABILAS'!-grité aún con ellas encima.
-Paula, pero quienes son esas que 'tan encima tuya-dijo Paola también completamente dormida.
-Pos' no sé quería', vinieron aquí 'tas espabila' a tirarse encima mía, ¿tú lo pue' cree'?-dije yo.
-'Ta gente de Miami tía. Toa confiazua'-reimos las dos como unas retrasadas.
-¿En serio no sabéis quienes somos?-preguntó la de ojos verdes.
-¡Paola!-exclamó la de pelo largo.
-¿Pero quien ere' tu?-preguntó sin reconocerla.
-Si es que te digo yo..-dije.
-¿Ustedes se fumaron algo o qué?
-¿Yo que me voy a fuma'? , Tú sí que fuma' quería'.
-¿Pero quiene' son 'tas?-preguntó Greyson detrás nuestra. También otro que le sentaba mal levantarse a las 3 de la mañana..
-Ni idea tío-respondió Paola.
-¿Vamos a dormi' y las dejamos aquí?-pregunté.
-Vamo'-dijo Paola.
Greyson volvió a el sillón y nosotras fuimos a subir a la habitación.Aquellas chicas nos acompañaron y dejaron sus maletas en la habitación. Yo y Paola estabamos demasiado cansadas como para decirles nada y nos caimos rendidas en la cama.
Pasada media hora, volvieron a tocar el timbre.
-¿QUIEN COÑO TOCA EL TIMBRE A ESTAS HORAS?-pregunté alterada.
-Abre tú-dijo Paola.
-Te toca a tí, esta vez.
-Las chiquillas estas que habran-dijo Paola.
-¿Helena?-dijo una de ellas.
-Vete tú-le respondió.
-¿Me acompañas?-preguntó.
-Vale-se levantaron juntas y bajaron las escaleras dormidas.

*Narra Raquel*
Abrimos la puerta sin casi ver nada.
-¿Raquel?-preguntó uno de los chicos que teníamos en frente.
-¿Helena?-preguntó el de su lado.
-¿Quienes son 'tos ahora?-pregunté.
-¿COMO SABÉIS NUESTROS NOMBRES?-gritó Helena sin entender nada.
-Helena, somos vuestros novios. ¿Como no vamos a saberlo?-preguntó el de la izquierda.
-¿Que novios ni qué na'?¿Liam y Zayn?-rió ella en tono sarcastico.
-Ellos todavía no han vuelto-dije yo.
-Somos nosotros.
-¿Qué hacéis flipaos?, No os parecéis en na' y menos apariendo en nuestra casa a las 4 de la madrugada como desesperaos-dije.
-¿Raquel, os fumasteis algo esta noche?-preguntó el de la derecha.
-¿Qué nos vamos a fumar nosotras?, Si acabamos de llega'-dijo Helena.
-Dejenos entrar anda, venimos cargados.
-¿Y eso qué me interesa espabilao'?, Vete de mi casa tú-dije.
-Me estan asustando-dijo el moreno.
-Mira, nosotras nos vamo' a dormir-dijo Helena subiendo las escaleras junto a mí. Nos acostamos en el suelo con la manta de Caitlin y nos quedamos dormidas.
Había sido un día muy largo pero ahora solo quería dormir.

*Narra Paula*
Nos despertamos y después de lavarnos la cara, vestirnos y prepararnos, nos miramos la una a la otra.

-¿Raquel?-pregunté-¿Cuando habéis llegado?
-Ayer, pero de tan dormidas y fumadas que estabais ni os habeis enterado.
-Pues no recuerdo nada.
-¡RESACA!-gritó Paola.
-Me alegro de volver a veros.
-Ven aquí-les dije abriendo mis brazos.
 Ella, emocionadas corrieron hacia nosotras y nos abrazaron.Fue un abrazo de grupo. Un abrazo enorme, de esos que extrañaba.
-Hechaba de menos estos abrazos-dije.
-Yo hechaba de menos veros a nosotras todas juntas-dijo Raquel.
-Lo prometido es deuda-rió Paola.
-Volvimos.
-Así es.

No hay comentarios:

Publicar un comentario