miércoles, 25 de diciembre de 2013

2 Temporada: "El retorno"


Desde que llegamos a casa, las cosas habían cambiado demasiado, no tenía ni idea de lo que nos había pasado. Pero era la realidad. Y a veces la realidad, asusta. Paola y yo, no hablabamos demasiado, la verdad es que cada día nos veíamos en el colegio, pero no surgía mucho más de un "Hola". Con Raquel, Caitlin y Helena, pasaba lo mismo, pero aún menos, ya que nunca nos veíamos. Algún día al mes, alguna me invitaba a quedar y me ponían al día sobre lo que les pasaba. Pero nunca nadie me preguntó cómo me iba a mí..Con los chicos, me sorprendí aún más. De los chicos de One Direction, alguna vez, me contaron Helena, Paola, Raquel o Caitlin que habían recibido algunas llamadas de ellos, Greyson llamó y twitteaba con Paola a menudo, pero no demasiado. Estaría ocupado todo este tiempo. Pero.. de Justin.. de Justin no recibí ni una llamada. Ni una sola llamada. Ni un mensaje, ni un tweet.. Nada.
Pasaron los meses, los estudios me iban de maravilla, no me podía quejar. Me centré en ellos y aprobé todo. Las chicas también lo hicieron. Y me sentía orgullosa de ellas.
Era el día de fin de curso. Nos tendríamos que despedir de nuevo de Canarias y volver al comienzo de donde empezó. Tenía ganas a volver, pero no solo para ver lo que habían cambiado. Para empezar de nuevo, y esta vez, de cero. Aunque sé, que si vuelvo, nada será como antes. Las personas, los momentos, las risas, las lágrimas, todo.. habrá cambiado. Los momentos que vivimos, quedarán en el recuerdo. Y eso duele.

-¿Ya estás preparada?-preguntó mi madre desde fuera de mi habitación. No sabía la respuesta correcta a esa pregunta, ya que no la tenía. Miraba por la ventana de mi habitación. Hecharía de menos esos momentos de soledad, en los que miraba la ventana, esperando que Justin corriera por delante para decirme algo.. Pero sabía que eso no pasaría.. Me gusta vivir de ilusiones.
-Ya salgo, mamá-avisé. Me levanté, con mi traje azul que me llegaba por encima de las rodillas y unos tacones del mismo color. Me dirigí hacia la puerta y la abrí.
-Estas preciosa-me dijo.
-Gracias-intenté sonreír.
-Hoy es el gran día, ¿no estás contenta?, Volvemos a donde tú querías-dijo mi madre.
-Lo sé, mamá. Pero no estoy muy convencida de ir-dije.
-¿Por qué?-preguntó.
-Porque no sé que voy a hacer allí.
-Estarás con Justin, con tus amigos y tus amigas, ¿no?¿no querías eso desde el principio?
-Sí, mamá. Pero las cosas cambiaron y ahora.. Ahora no sé lo que quiero.
-Bueno.. Si no quieres, nos quedamos.
-No.
-¿Entonces, hija?¿Qué quieres hacer?-preguntó mi madre. Me quedé pensando unos segundos. La verdad, que no sabía la respuesta. Me había quedado impresionada tras la pregunta. No me la esperaba. Y menos, no saber lo que responderle.
-No lo sé-respondí.
-Creo que sí lo sabes..-me dijo ella-Bueno, vamonos que llegamos tarde.
-Vamos-dije.

Mi padre y mi madre me acompañaron al coche. Allí, nos dirigimos hacía el colegio, donde tenía mi orla. ya pasaría a la universidad el próximo año. Llegamos y mis padres comenzaron a saludar a todos mis profesores, que ya no volvería a ver en mucho tiempo. Y yo mientras, me senté en una de las sillas y esperé a que dijeran mi nombre, recoger mi título e irme de una vez de todo esto.
-¿Paula?-me llamó alguien desde detrás mía.
-¿Paola?-pregunté sin estar segura.. Pero cuando me dí la vuelta, allí estaba.
-Hoy es el gran día-rió ella abrazandome.
-Parece que todo el mundo se alegra de eso, menos yo-dije.
-¿No quieres volver, verdad?-me preguntó.
-La verdad es que no lo sé.
-Sé que estos meses han sido duros, para todos, pero tienes que recordar porqué querías volver aquella vez, desde el principio.
-La verdad, creo que ya no me acuerdo el porqué quería volver-dije.
-Tienes a una persona maravillosa allí esperandote-dijo.
-No ha tenido el valor de llamarme, de envíarme ni un solo mensaje. No hablo con él desde hace 9 meses. Y encima, me entero de que ahora se droga, va de discotecas como si fuera su propia casa, se enrolla con tías. Paola, no es el mismo. No quiero volver allí, para que no él no lo haga, o para ver como me ignora con mis propios ojos y ver como se droga. ¿Entiendes?
-¿Y las chicas?¿Y One Direction?¿Greyson?-preguntó.
-Vayan vosotros si quereis-dije- No os lo voy a impedir.
-Tenemos que estar todos, Paula. Como antes.
-Las cosas no volverán a ser como antes, Paola.Por que estemos todos, allí, no volverán a ser los mismos, ni haremos, ni pensaremos, ni los momentos volverán a ser los mismos que antes. Y soy la primera que quiere eso, pero acepto una dura realidad.
-Solo te digo, que al no ir, estás perdiendo la oportunidad de arreglar las cosas-dijo ella.
-Paula Jones-me llamó el director para que subiera. Yo así lo hice y cogí mi título. Saludé y me senté al lado de mis compañeros. Esperé a que la ceremonia finalizara y me acercé a mis padres.
-Hija, muchísimas felicidades-me felicitaron. La gente también lo hacía. Me recordaban que el proximo año iría a la universidad y eso, no me gustaba.
-¿Qué vas a hacer al final?-me asustó Paola detrás mia.
-Pues no lo sé. Supongo que iré con vosotras-dije sin muchas ganas.Ella me abrazó y yo hice lo mismo.
-Gracias.

Las horas pasaban rápido y ya Paola había preparado sus maletas y se había despedido de sus padres. Había sido duro para ellas, pero luego, tocó la puerta de mi casa.

-¿Estás lista?-preguntó ella.
-Nací lista-reí.
 Cogimos nuestras maletas, al igual que mis padres y nos dirigimos hacia el aeropuerto. Allí,esperamos a nuestro vuelo. Caitlin, Raquel y Helena irian más tarde, ya que no habían hecho aún las maletas e irian en otro vuelo.
-Pasajeros del vuelo hacia Malibu, diriganse a su puerta correspondiente. El vuelo despegará en unos minutos-anunció.
Nos dirigimos hacia la puerta de nuestro vuelo y nos sentamos en nuestros asientos esperando a que despegaramos. Cosa que pasó en cuestión de dos o tres minutos.El vuelo duró unas horas.Paola cayó rendida y durmió durante el vuelo. Yo, no podía dejar de mirar por la ventana y escuchar "Let her go de Passenger"
Llegamos.
No podía creer que ya estabamos aquí de nuevo. Podía sentir la adrenalina por mi cuerpo. Estabamos de nuevo aquí. Sentía como volvía a recordar cada momento vivido, cada lágrima derramada, cada risa, cada historia, cada lugar.Todo estaba aquí. Sentía como mi mundo había cambiado.
-Por fin.
-Ya estamos aquí-dijo Paola bajando del avión.
-Se puede respirar el aire de aquí, es distinto-dije aspirando el aire.Tenía razón.
-Todo es distinto.

Notaba lo alegre que estaba.Sabía que le encantaba la idea de volver a "casa" y volver a ver a el chicos de el que se enamoró por primera vez. Estaba ilusionada. Y no tenía ninguna duda.Llegamos a casa y allí cada una deshizo sus maletas. Esta vez, no cabían tantas cosas en el mismo ropero así que hubo que hacer bastantes cambios. 
Quisimos salir a dar una vuelta, ya que, queríamos ver cuanto había cambiado el lugar y ver si nos encontrabamos a alguien de todos nosotros. Llegamos a la cafetería de siempre, a la que ibamos cada vez que salíamos a comer algo. Estaba un poco desierta. Las dependientas no eran las mismas y había poquísima gente. Nosotras cogimos un asiento casi en el medio. Para ser verano, hacía mucho calor.

-Hola, ¿quieren algo para tomar?-preguntó la chica de ojos castaños.Tenía un acento gracioso. Pero parecía muy maja.
-Sí, yo quiero un croassant-pedí.
-Yo un sanwich mixto -pidió ella.
-Vale en un momentito se los traigo-dijo ella. Se alejó de nosotras y tardó un par de minutos en traernos lo que habíamos pedido.
De repente, no sé cómo, vinieron como treinta niñas rodeando la cafetería y gritando sin parar. Yo miré a Paola.
-¿Qué?-rió-Esto no es culpa mía.
-Eres famosa. Vienen a por tí.
-No soy tan famosa-exclamó.
-Seguro que son por tí-dije. Ella se encogió de hombros. Yo miré a las fans, estaban impresionadas. Yo no paraba de mirarlas un poco aterrorizada, si digo la verdad. Venían corriendo y hasta algunas, lloraban.
-Paula-me llamó Paola.Yo no paraba de mirar a las fans.
-¿Qué?
-Paula-repitió.
-¿Qué?
-Paula-volvió a llamarme.
-¿Qué?-exclamé y me giré hacía su lado..
Y lo ví. Allí estaba. Él. Parado delante de la dependienta con una a su lado, a la que agarraba de la cintura.
-¿Y esa chica?-preguntó ella.
-No lo sé-dije con la voz un poco quebrada.
-Justin-le llamó Paola. Él se dió cuenta, pero siguió a lo suyo sin tan ni siquiera, darse la vuelta. Ni me miró. Como si tuviera miedo. Como si no me conociera de nada. Como si no quisiera volver a verme. Sabía que todo esto había sido un error. No debería de volver.Sobre todo, porque sabía que si vuelvo, podría encontrarlo con otra, de la mano y como si entre nosotros, no hubiera pasado nada. Como si no fueramos nada. No soporté esta escena y me marché al baño. No lo soportaba, verlo de la mano con otra. Tan.. tan cambiado .

*Narra Paola*
¿En serio estaba pasando de nosotras?¿Se cree que puede venir así tan cambiado y hacer como si su novia y su hermana no hubieran exitido nunca?¿Se cree que por venir aquí, justo donde nosotras estamos de la mano con otra, no nos hace daño? . No me lo esperaba de él. Sobre todo , porque es él. Mi hermano, aquel que una vez me dijo que cuidara a Paula, que no la dejara marchar con ningun chico porque volveríamos a vernos. Con el que compartí todo, momentos, risas, lágrimas, hasta un riñón. Y ahora me viene con esto.

-Justin-volví a llamarle. Esto no iba a quedar así y él no se iba a ir así de rositas. Esto duele.
-Justin, ¿quien es esta?-preguntó la chica de su lado. Era un tanto pija. Odiaba la gente así. Justin se miró y se quedó mirandome. Como si fuera una extraña a la que nunca había visto.
-Cariño, esperame en la mesa-le dijo a la chica a la cual, dió un beso en la boca.
-Eso, deja hablar a los mayores-dije. Justin me miró mal.
-Dejanos a mi novia y a mí-pidió.
-Ah, ¿con que ahora esa tía que seguro que conoces solo de una noche es tu novia y aquella chica que dejastes entrando al baño llorando es solo una desconocida? ¿Pero tú qué te crees, tío? No eres el mejor tío del mundo, ni mucho menos. Me lo estás demostrando, porque antes, llegué a creerlo. No puedes pretender venir aquí, después de todo lo que hemos pasado juntos y hacer como si nos conocieras. ¿A caso no te acuerdas de Paula?, Sí, aquella chica que acaba de llorar en el baño. ¿Te acuerdas de quien era?, Pues tu novia. Sí, llegastes a amarle a muerte. Y ahora haces como si fuera una extraña. ¿Te acuerdas de mí? , Soy Paola. Sí, tu hermana. Esa que compartió contigo uno de sus riñones y que no te dejó morir por nada. ¿Recuerdas algo ahora? , Pues que sepas, que antes eramos hermanos, ¿ahora que somos Justin?-le dije. Me dolía decirselo, pero era la verdad.
-¿Quieres dejar de montar un escandalo aquí, nena?
-¿Nena?¿Cómo que nena?¿Te escuchas?-reí irónicamente.
-Es una forma de hablar, ¿vale? , No te preocupes por nada.
-Sí me preocupo, y mucho. Ya no eres el mismo de antes. Ahora me das asco.
-Pues las demás no dicen lo mismo.
-Ya hay dos personas que no piensan lo mismo-dijo Paula detrás mía.
-La que faltaba-rió él.
-Sí. Es la chica que falta en tu vida y lo sabes-dije. Y me fuí de allí. Paula me acompañó. No quería seguir escuchando estúpideces de alguien tan.. Ag. No sabía lo que le había pasado. En tan solo 9 meses se había convertido en alguien que desconocía- Tenías razón.
-¿Yo?¿Por qué?
-No deberíamos de haber vuelto-dije.

Llegamos a casa. Yo al menos no tenía ganas de nada, y sinceramente, sentía como todo lo que me había advertido mi amiga, se convertían en cierto. No debíamos de haber vuelto. Pero, al menos, espero que Greyson siga como antes.

-No llega nadie-dijo Paula.
-Tengo miedo de ver como está de cambiado Greyson-dije.
-Tranquila, Paola. Peor que él, no estará. Te lo prometo-dijo y me abrazó. Hacía mucho tiempo que no nos abrazabamos. La extrañaba mucho.
-No estoy segura.
-Tranquila, confía en mí-dijo.

Pasamos la noche, viendo una película, jugando a juegos de mesa y comiendo algo, mientras las dos, buscabamos ocasiones en las que poder sonreír sin fingir. Porque realmente, queríamos conseguirlo.

-Esto es inútil-dijo ella.
-¿El qué?
-Todo lo que estamos haciendo. Son las 11 de la noche y estamos esperando a que lleguen. Y por no nombrar de que no somos capaces de sonreír ni reír-dijo. Tenía razón.
-Lo sé, pero no sé que hacer para poder dejar de fingir una sonrisa.
-Sonreír.
-No puedo.
-Podrás.
-¿Vamos a dormir ya?-dije.
-Supongo que no llegaran hasta mañana-dijo ella. Subimos arriba al igual que sus padres y cada una se arropó en su cama.
-Buenas noches, Paula-le deseé. Sabía que lo estaba pasando mal, este verano iba a ser demasiado largo. Como el de Phineas y Ferb..
-Igualmente, Paola-dijo. Apagó las luces y cada una cerró los ojos. Yo la verdad que no podía dejar de pensar y moverme de un lado al otro. Hasta que llegó el momento en que cogí sueño y me dormí.

*Ring, ring*
Tocaron la puerta.

-Paula-le llamé.
-Dime-dijo. Estabamos dormidas, hablabamos como dos borrachas.
-Abre la puerta-pedí.
-No, vete tú-pidió ella volviendo a colocar su almohada.
-No, venga. Ve tú.
-O tú o nadie abre-dijo ella.
-Me las pagarás.
-Sí,sí-dijo riendo.
-Es en serio-la miré mal aunque ella no pudiera verlo. Bajé las escaleras medio ciega y abrí la puerta.
-¡Cuánto tiempo, cariño!-exclamó mi chico desde fuera de la casa. Yo quedé impactada al ver lo alto y guapo que estaba ahora. Había cambiado muchísimo. A mejor.
-Eh.. Espera-dije y cerré la puerta detrás mía con mucha rapidez.
-Paola-comenzó a tocar la puerta él.
-¿Paola , qué pasa ahí?-preguntó Paula medio dormida.
-Es Greyson-dije.
-Abrele-dijo.
-No puedo, está ahí a fuera-repetí.
-¡Por eso, tú!, Abrele-pidió.
-¿Qué le digo?
-¿Hola?-dijo en tono obvio.Ella abrió la puerta y sonrió.
-Hola Paula-dijo abrazandola.
-Hola Greyson.
-¿Que tal todo?
-Bien Greyson.
-Me alegro mucho-dijo entrando.
-Gracias Greyson.
-¿Estás bien?
-Sí, Greyson.
-¿Paula?
-Greyson.
-Das miedo.
-Lo sé, Greyson.
-Sigues siendo la misma chica extraña que conocí-dijo acariciandole la cabeza como a un perro.
-Vale, Greyson.
-Para.
-Vale, Greyson.
-Que pares.
-Vale, Greyson-insistió.
-¡Para!
-¿Porqué Greyson?
-Molesta.
-¿Y por qué Greyson?
-Por que sí, para.
-Vale, Greyson.
-¡PARA!
-Vale, vale. Yuos, como se pone el niño. Paola, controlalo eh-dijo Paula. Yo no paraba de reír. Él me abrazó y luego besó mis labios durante unos segundos pillandome de sorpresa, mientas agarraba mi cintura.
-¿Y eso?-pregunté impactada.
-Extrañaba tus besos-sonrió y volvió a besarme. Me derretía la forma de sus besos y sobre todo que sonriera mientras los daba. Era perfecto.
-Oh-se enterneció Paula.
-Cállate tú-pidió Greyson.
-Vale Greyson-él la miró mal- No te juro que esta vez fue sin querer-rió ella.
-Más te vale.
-Si, Greyson-él volvió a mirarla. Ella no paraba de reírse- Vale, esta vez si fue culpa mía.
-Bueno, acabo de llegar del aeropuerto.
-Un poco tarde, ¿no?-pregunté.
-Sí, mi manager no quería que perdiera la entrevista de esta tarde en Ellen.
-Que ajetreado está mi niño famoso-dije abrazandolo.Paula comenzó a reír.
-¿De qué te ríes?-le preguntó Greyson.
-Parece la madre y el hijo-dijo ella estallandose de risa.
-Te odio-dijo.
-Me quieres-dijo ella.
-No.
-Vale, Greyson-rió ella. Él la persiguió por el salón. Yo no paraba de reír en como Paula corría para que él no le pegara una colleja-No, vale, ya no lo hago más. Prometido.
-Vale, ya está-dijo él. Se acercó a mí y me abrazó nuevamente.
-Vale, Grey..¡Colega!-se corrigió a tiempo ella cuando le miraba asesinamente mi novio.
-¿No te gusta tu nombre o qué pasa?-reí yo.
-No mucho.
-Pero si es super bonito-dijo Paula como una pija.
-Cállate pesa'.
-Eh, tú, a mí te me relajas, espabilao'.
-Están enamorados ustedes dos, ¿o qué?-pregunté.
-¿YO?¿DE ELLA?-rió fuertemente Greyson.
-¿YO?¿DE ÉL?-rió Paula esta vez.
-No me repitas, fea.
-Vale, precioso-rió ella haciendo comillas en el aire.
-Gracias.
-¿A caso sabes lo que es sarcasmo?-dijo.
-¿A caso sabes lo que es la palabra callar?-dijo.
-No está en mi vocabulario. ¿Pero sabes cual está? ¡Greyson!¡Greyson!-cantaba corriendo por la casa. Greyson la miraba con asco.
-Eres una niña pequeña.
-Tú eres un friki.
-Habló la que canta mi nombre por su casa.
-Habló el que está más pendiente de mi conversación que estar con su novia-dijo Paula.Yo estaba sentada en el sillón. Era entretenido verlos discutir. Eran unos tontos. Sinceramente.
-Lo siento, Paola. Aquí llueven marginados.
-Perdón, Paola. Aquí tocan a MI casa, gilipollas-dijo Paula. Se acercaron a mí.
-Son unos idiotas.
-Gracias, me lo dicen mucho-dijo Greyson mirandome mal.
-Deja de mirarme, niño.
-No me mires tú.
-Me estabas mirando tú primero-dijo Paula.
-Mentira.
-¡Callense ya!, Parecen niños pequeños peleando. Basta-pedí.
-Perdón.
-¿Vamos a dormir ya?-pidió Paola.
-Vale, yo y Paola en la habitación y Paula aquí en el sillón.
-No-dijo Paula.
-Greyson, no quiero imaginarme que pensaran los padres de Paula si me vieran contigo arriba.
-Pero si son camas separadas-dijo él.
-Pero paso de dar explicaciones-reí.
-Eso Greyson, no se te quiere. Vete-pidió Paula.
-No se te quiere a tí, bicho.
-Bicho tú, sapo.
-Soy el principe de Paola.
-Es verdad, es mi princeso-reí.
-Venga, vale. Me quedo aquí, pero solo por Paola.
-Menos mal, ya estaba pensando que lo hacías por mí-dijo Paula.
-Por tí te tiraría a un puente.
-Yo te ahorcaría.
-Yo te dispararía.
-Yo te atropellaría.
-Asesina.
-Habló.
-Callense ya y vamos a dormir-pedí. Greyson se despidió de mí con un beso y se acostó en el sillón. Luego, subimos a nuestra habitación y volvimos a acostarnos.
*Narra Paula*
Llegué a dormirme de nuevo, después de tanto hablar y correr abajo. Hasta que a los pocos minutos volvieron a tocar.

*Ring, ring*

-Paula-me llamó Paola.
-Abres tú.
-Yo abrí antes.
-Vale-acepté con muy pocas ganas y bajé a abrir la puerta. Allí seguía durmiendo Greyson.
Me dirigí a la puerta totalmente dormida y sin saber casi donde estaba. Allí estaban cuatro chicas que no distinguía mucho. No paraban de sonreír. Yo no veía muy bien.
-¡Paula!-gritaron abalanzandose sobre mí.
-¿Quienes son, ustedes muchacho?-me quejé sorprendida.
-Paula..
-¿Qué quien eres, joder?-empezé a gritar.
-Paula.. Ya esta-empezaron a decirme.
-¡PERO QUE CONFIANZUDAS, SALGAN DE MI CASA YA PEDAZO DE ESPABILAS'!-grité aún con ellas encima.
-Paula, pero quienes son esas que 'tan encima tuya-dijo Paola también completamente dormida.
-Pos' no sé quería', vinieron aquí 'tas espabila' a tirarse encima mía, ¿tú lo pue' cree'?-dije yo.
-'Ta gente de Miami tía. Toa confiazua'-reimos las dos como unas retrasadas.
-¿En serio no sabéis quienes somos?-preguntó la de ojos verdes.
-¡Paola!-exclamó la de pelo largo.
-¿Pero quien ere' tu?-preguntó sin reconocerla.
-Si es que te digo yo..-dije.
-¿Ustedes se fumaron algo o qué?
-¿Yo que me voy a fuma'? , Tú sí que fuma' quería'.
-¿Pero quiene' son 'tas?-preguntó Greyson detrás nuestra. También otro que le sentaba mal levantarse a las 3 de la mañana..
-Ni idea tío-respondió Paola.
-¿Vamos a dormi' y las dejamos aquí?-pregunté.
-Vamo'-dijo Paola.
Greyson volvió a el sillón y nosotras fuimos a subir a la habitación.Aquellas chicas nos acompañaron y dejaron sus maletas en la habitación. Yo y Paola estabamos demasiado cansadas como para decirles nada y nos caimos rendidas en la cama.
Pasada media hora, volvieron a tocar el timbre.
-¿QUIEN COÑO TOCA EL TIMBRE A ESTAS HORAS?-pregunté alterada.
-Abre tú-dijo Paola.
-Te toca a tí, esta vez.
-Las chiquillas estas que habran-dijo Paola.
-¿Helena?-dijo una de ellas.
-Vete tú-le respondió.
-¿Me acompañas?-preguntó.
-Vale-se levantaron juntas y bajaron las escaleras dormidas.

*Narra Raquel*
Abrimos la puerta sin casi ver nada.
-¿Raquel?-preguntó uno de los chicos que teníamos en frente.
-¿Helena?-preguntó el de su lado.
-¿Quienes son 'tos ahora?-pregunté.
-¿COMO SABÉIS NUESTROS NOMBRES?-gritó Helena sin entender nada.
-Helena, somos vuestros novios. ¿Como no vamos a saberlo?-preguntó el de la izquierda.
-¿Que novios ni qué na'?¿Liam y Zayn?-rió ella en tono sarcastico.
-Ellos todavía no han vuelto-dije yo.
-Somos nosotros.
-¿Qué hacéis flipaos?, No os parecéis en na' y menos apariendo en nuestra casa a las 4 de la madrugada como desesperaos-dije.
-¿Raquel, os fumasteis algo esta noche?-preguntó el de la derecha.
-¿Qué nos vamos a fumar nosotras?, Si acabamos de llega'-dijo Helena.
-Dejenos entrar anda, venimos cargados.
-¿Y eso qué me interesa espabilao'?, Vete de mi casa tú-dije.
-Me estan asustando-dijo el moreno.
-Mira, nosotras nos vamo' a dormir-dijo Helena subiendo las escaleras junto a mí. Nos acostamos en el suelo con la manta de Caitlin y nos quedamos dormidas.
Había sido un día muy largo pero ahora solo quería dormir.

*Narra Paula*
Nos despertamos y después de lavarnos la cara, vestirnos y prepararnos, nos miramos la una a la otra.

-¿Raquel?-pregunté-¿Cuando habéis llegado?
-Ayer, pero de tan dormidas y fumadas que estabais ni os habeis enterado.
-Pues no recuerdo nada.
-¡RESACA!-gritó Paola.
-Me alegro de volver a veros.
-Ven aquí-les dije abriendo mis brazos.
 Ella, emocionadas corrieron hacia nosotras y nos abrazaron.Fue un abrazo de grupo. Un abrazo enorme, de esos que extrañaba.
-Hechaba de menos estos abrazos-dije.
-Yo hechaba de menos veros a nosotras todas juntas-dijo Raquel.
-Lo prometido es deuda-rió Paola.
-Volvimos.
-Así es.

sábado, 14 de diciembre de 2013

2º parte "Soñé contigo"



-Paula..-me llamó alguien.Al parecer me había quedado dormida. Cuando bostezé y aclaré mis ojos. Lo ví, a él. Delante mía. Con una hermosa sonrisa esperando a que despertara.Rápidamente y sin pedir respuestas me levanté y lo abrazé fuertemente.No quería soltarlo.No lo dejaría volver a irse.
-Justin.
-¿Cómo has dormido?-me preguntó.
-Es mejor despertarse ahora-reí.
-Me alegro de eso, reina. ¿Bajamos a desayunar?-preguntó sonriendo.
-Espera un momento-había quedado en algo-Si tú estás aquí, ¿donde está Paola?¿Murió?-Justin me miró extrañado.
-¿Morirse?¿Paola?¿De qué hablas, Paula?-rió él.
-Justin, tú tenías cáncer.. Y ella.. Ella te donó su riñon.. Y tú tuvistes una complicación y..Y en la operación uno de los dos murió.. Lo ví, lo ví con mis propios ojos, Justin-exclamé.
-Paula, no sé de qué estas hablando. Los chicos y Paola están abajo. Preparando el desayuno, y yo estoy aquí, a tu lado, como siempre. Nunca me iré, ¿vale?-me dijo abrazandome. Besó mi cabeza tiernamente.Juntos bajamos a desayunar. Allí abajo, Paola preparaba el desayuno.
-¡Paola!-exclamé y fuí corriendo a abrazarla. Lo que la asustó.
-¿Y ese abrazo?¿Estás de buen humor?-rió ella sorprendida.
-Solo.. Solo me alegro de que estemos todos unidos, como antes..-sonreí con una lágrima en mis ojos.
-¿Cómo antes?-preguntó Paola preocupada-¿Qué pasó, Paula?¿Por qué lloras?
-No.. nada-dije mirando a todos en la mesa.Estaban todos sonrientes, compartiendo el desayuno. Felices. Y eso me hacía estar bien a mí. Estaban unidos, juntos. Como nunca lo habían estado. No tenía respuestas a todas las preguntas que tenía. Pero una cosa creo que está clara..- Creo que todo había sido un horrible sueño..
-¡Paula!-gritaba Paola agitandome los brazos-¡Paula, despierta!
-¡Ah!-grité.
Todo había sido un sueño. Un asqueroso sueño que me había dado las esperanzas de creer que todo había vuelto a la normalidad. Que todo había sido como yo quería desde el principio. Pero gracias a que desperté, me dí cuenta que no todo siempre es como uno quiere. Pero la realidad es dura. Y sabía que tarde o temprano, todo iba a ser mentira.
-¿Estás bien?-preguntó ella mirandome preocupada.
-Sí.
-¿Qué te pasa?
-Tuve un sueño. Un asqueroso sueño.
-¿Pero qué pasó en él?-preguntó ella.
-Que todo era como antes, Paola.Estabamos juntos, desayunando. Justin no estaba enfermo, no estabamos en el hospital. No pasaba nada, eramos felices. Y creía que todo era real, hasta el momento en el que tuve que despertar.
-Lo siento.
-¿Por qué?
-Por haber sido yo la que te despertó.
-En todo casi te daré las gracias.
-No tienes por qué.
-Me ayudas a ver la realidad, siempre.
-Te quiero, Paula.
-Y yo, Paola.

Llegamos a casa, tenía ganas a dormir, así que me heché en la cama y comenzé a dormir.

-Paula..-me llamó alguien.Al parecer ya era de día. Cuando bostezé y aclaré mis ojos. Lo ví, a él. Delante mía. Con una hermosa sonrisa esperando a que despertara.Rápidamente y sin pedir respuestas me levanté y lo abrazé fuertemente.No quería soltarlo.No lo dejaría volver a irse.
-Justin.
-¿Cómo has dormido?-me preguntó.
-Es mejor despertarse ahora-reí.
-Me alegro de eso, reina. ¿Bajamos a desayunar?-preguntó sonriendo.
-Espera un momento-había quedado en algo-Si tú estás aquí, ¿donde está Paola?¿Murió?-Justin me miró extrañado.
-¿Morirse?¿Paola?¿De qué hablas, Paula?-rió él.
-Justin, tú tenías cáncer.. Y ella.. Ella te donó su riñon.. Y tú tuvistes una complicación y..Y en la operación uno de los dos murió.. Lo ví, lo ví con mis propios ojos, Justin-exclamé.
-Paula, no sé de qué estas hablando. Los chicos y Paola están abajo. Preparando el desayuno, y yo estoy aquí, a tu lado, como siempre. Nunca me iré, ¿vale?-me dijo abrazandome. Besó mi cabeza tiernamente.Juntos bajamos a desayunar. Allí abajo, Paola preparaba el desayuno.
-¡Paola!-exclamé y fuí corriendo a abrazarla. Lo que la asustó.
-¿Y ese abrazo?¿Estás de buen humor?-rió ella sorprendida.
-Solo.. Solo me alegro de que estemos todos unidos, como antes..

Allí, estabamos todos, juntos. Comiendo, compartiendo el desayuno, felices. Yo por fin, tenía ganas a reír, a sonreír, por fin tenía motivos de estar bien. No tenía respuestas a mis preguntas, pero esperaba no tenerlas, porque no quiero fastidiar este milagro. Esta vez no sabía si era real o no sus caras de felicidad, la verdad no me fiaba ni un pelo. Porque no quería despertar ésta vez. Me pellizqué varias veces en el brazo, pero me dolía.
 -Paola-le susurré para que viniera.
-Dime.
-Abofetéame.
-¿Qué?
-Ya has oído.
-¿Para qué quieres que te abofetee?
-Para ver si esto es un sueño.
-No es un sueño, Paula. Esto es real  Pasaron las horas, todo era como antes, las risas, las peleas bobas, las peliculas, los chicos.

-Paula, ¿vamos a dar una vuelta?, Tengo que decirte algo-pidió Justin a mi lado susurrando.
-Si, claro. Vamos-acepté en susurros. Cogí mi chaqueta y me dispuse a salir.
-¿Paula, a donde vas?-preguntó Paola.
-Vamos a dar una vuelta-dije.
-¿Vamos?
-Sí, él y yo-dije.
-¿Él?¿Quien es él?
-Paola, ¿no lo ves?, Con Justin-inmediatamente los de la habitación comenzaron a reír fuertemente.Yo no sabía que les hacía tanta gracia pero me dispuse a irme rápidamente.
-¿Porqué se reían?-pregunté.
-Creo que tengo la respuesta a eso-contestó. Yo reí extrañada.
-¿Cual es?
-Siéntate-me pidió.Yo así lo hize-Paula, tengo algo importante que decirte, pero no quiero que por ello me odies, no quiero que estés mal. No quiero que te pase nada, menos a tí.Quiero que sonrías y seas feliz siempre. Y antes de decirte nada, prométeme que lo serás-me pidió de nuevo.
-Justin, pero, ¿porqué?¿qué pasa?-pregunté nerviosa.Me imaginaba muchas cosas por mi mente, y esperaba que no fuera ninguna de esas.
-Prométemelo.
-Pero..
-Hazlo.
-Te lo prometo.
-Bien.
-Dime, Justin.
-No es fácil de decir, Paula.Ahora solo te pido que escuches, que no me interrumpas.Así que ponme atención.¿Vale?, No soy real. Ahora mismo lo que ves es una ilución creada por tu cabeza, que lo ha provocado tu imaginación y tus ganas a verme contigo otra vez. Pero la verdad es que lo que vistes. Fue cierto. Y fue yo el de aquella máquina. Fuí yo al que se le paró el corazón aquella noche.La vida quiso que acabara ya mi camino.Pero el tuyo sigue, y es muy largo. Solo quiero que seas feliz con otra persona, que pueda hacerte más feliz de lo que una vez pude hacer yo. Y que al menos te ame la mitad de lo que yo hize. Solo te pido que sonrias cada día y en cada momento, porque aunque creas que no, siempre estaré arriba, vigilandote y viendo lo feliz que eres. No te preocupes por mí, porque estaré bien allí. Solo quiero ser feliz, cuando tú lo seas. Solo quiero que no me defraudes. Quiero que cuides de mi hermana, y de mis colegas que están ahí dentro, que también, al igual que tú tienen un camino muy largo por delante. Si el mío acabo aquella noche, es porque así lo quiso Dios.No puedes hacer nada, no puedes lamentarte. Así que olvida el pasado y vive el futuro. Solo quiero que recuerdes que fuistes mi primer amor, y que no solo te duele a tí despedirte. Supongo que esto es un adios. Que no podremos vernos más. Que la vida fue dura con nosotros, pero quiero que sepas, que siempre soñe una vida contigo. Y gracias a tí, lo conseguí. -dijo él.Yo no podía parar de llorar. Era todo tan.. No sabía explicarlo. Pero saber que aquella noche, él murió. Haber visto con mis propios ojos como su corazón se paró y no tener ni idea de que a la persona que creía que veía delante mía, es una imaginación.Dolía.
-Justin, no podré vivir si tú no estás a mi lado-intenté decir sin para de llorar.Parecía como si las lágrimas fueran a gastarse.
-Paula, recuerda, cuando llegue la noche, mira fijamente una estrella. Y si ésta brilla más que las otras, allí estaré yo. Sonriendote. Siempre estaré contigo. No fisicamente, pero siempre estaré. Aunque no me veas, me podrás sentir. ¿vale?
-¿Y si me suicido?¿Podremos estar juntos, verdad?-pregunté.
-Paula, no estés hablando idioteces.Que no se te ocurra hacer eso, tu no tienes la culpa de lo que me pasó, y mucho menos de dejar de vivir, a tus amigas, tu familia ,por estar con un simple chico, así que vive y sé feliz, siempre. Hazlo por mí. Ya que estoy allí arriba vigilandote, haz que siempre que lo haga, pueda sonreír. Al verte casandote con el hombre al que ames, al ver a tus hijos. Al verte con ellos, como la familia que siempre quise tener contigo..
-Justin, no puede ser verdad, no puede ser. Es imposible. Tu eres real, mira, te toco, puedo tocarte-dije tocandole.
-Paula, es una ilusión.Es tu propia imaginación la que dejó que yo viniera unos minutos a decirte esto para poder despedirme. Así que gracias, por dejarme despedirme de la forma correcta-miró su reloj unos segundos y una lágrima cayó en él-Bueno, creo que es hora de irme.
-No te vayas, por favor. No me dejes.
-No me iré nunca-dijo abrazandome.
-Al menos.. Bésame por última vez-pedí. Él asintió sonriendo y se acercó a mí lentamente. Como si fuera la primera vez que me besaba. Pero esta era la última. Rozó sus labios con los mios y formó el mejor beso que me había dado nunca.Y no pensaba si era real o no, si no, en su forma de besar. No quería soltarle, no quería dejar de acariciar su pelo. Pero a los pocos segundos, se tuvo que separar de mí.
 -Recuerda, que siempre te querré-me dijo.
-Yo a tí más.
-Adios, Paula-sonrió con una lágrima en los ojos. Ví con mis propios ojos, formarse delante de él, una luz enorme, que casi nos deja ciegos a los dos. Era hermosa. Justin, se paró delante de ella y suspiró. Se despidió con la mano, al igual que yo lo hace, llorando. Entró dentro de la luz, y lo ví caminando dentro de ella hasta que dejé de verlo y la luz desapareció poco a poco. Comenzé a llorar y me senté en la silla, sin poder creerlo. No podía creerlo, sinceramente, no podía ser.. esto había pasado de verdad. Ya se había ido.. Y esta vez, para siempre..

Me quedé ahí, sentada, hasta que se hizo de noche. Las estrellas brillaban, y todo era tan bonito.. Pero, me acordé de lo que había dicho "Paula, recuerda, cuando llegue la noche, mira fijamente una estrella. Y si ésta brilla más que las otras, allí estaré yo. Sonriendote", Me dedicé a mirarlas detenidamente, hasta que vive una estrella justo a la derecha que brillaba más que las otras, y a los pocos segundos, esa estrella comenzó a parpadear. No pude evitar sonreír como una tonta. Ya que seguramente, él también estaría mirandome..

-¡NO!-grité. Rápidamente, me levanté de la cama. No podía dejar así a Paula, no podía haber pasado. "Todo ha sido un sueño, Justin" , me repetía a mí mismo intentando tranquilizarme. No quería morirme, no quería irme, no podía dejarla sola. No me iría, nunca.Sabiendo que ella me necesita aquí, necesita que la protega, que la entiendan y estén a su lado.
-Justin, ¿te pasó algo?-preguntó Paola entrando a mi habitación extrañada.
-No, solo.. Solo fue un sueño, Paola-sonreí.
-Ah, vale. Descansa-rió ella.Luego, cerró la puerta y me dejó solo. De nuevo.

 Por otro lado..

Desperté, estaba en la cama de el hospital. Estaba en reposo, seguramente, por que me había desmayado. Pero, no sabía donde estaban los demás..

-¡Justin!¡Paola!-exclamé. Salí de mi habitación. Allí, estaba sentada Paola.
-Buenos días-rió Paola.
-¡Paola!-exclamé abrazandola fuertemente-¿Y Justin?¿Está bien?-pregunté nerviosa.
-Al principio, tuvo unas complicaciones graves, pero lo reanimaron y consiguieron que siguiera viviendo y el riñón gracias a Dios, lo aceptó su cuerpo-dijo ella sonriente.
-Gracias, Paola, en serio, muchísimas gracias.Te debo la vida-la abrazé.
-No tienes por qué darlas, lo hize por él.
-Pero haz hecho muchísimo, más de lo que cualquiera hubiera hecho y te doy las gracias por estar cuando te necesitamos.
-No las des, en serio.
-Debo de hacerlo.
-¿Vamos a verle?
-Estoy deseandolo-reí.Tenía unas ganas de verle por fin, de poder abrazarlo.Entramos en su habitación y me dispuse a verle, allí, delante mía, por fin. Podía abrazarlo de nuevo, sin preocuparme nada. Sin tener que volver a despedirme de él.
-Paula-exclamó él alegre al verme-Gracias que estás bien.
-¿Bien?¿Bien por qué?
-Tuve una pesadilla.
-¿A sí?¿Y qué pasaba?-reí.
-Te lo cuento luego, ¿te parece?-sonrió tiernamente. Extrañaba cuando arrugaba la nariz. Típico de él. También lo era dejarme sin palabras.
-Te he hechado tanto de menos-dije. Él volvió a abrazarme.
-Nunca me iré, Paula-confesó.
-Estabas a punto de hacerlo.
-Pero no lo hize. El destino quiso que me quedara, aquí, contigo. Nuestro siempre, aún puede cumplirse.
-Prométeme que nunca más me dejarás sola.
-Nunca estarás sola-dijo él.

Estuvimos mucho rato hablando. Todo este tiempo, había sido bastante duro para los dos, y no solo para nosotros. Lo habíamos pasado, peor que nunca. Estas experiencias me habían dejado marca para toda la vida. Todo había sido tan.. Inexplicable.. Sinceramente, no tenía palabras para explicar todo lo que sentí en cada momento. Y todo pasó tan rápido. Como una película de dos horas, en la que nadie pagaría por verla.Tengo el presentimiento, de que si alguien lleva a verla, se llevaría una gran desilución. Al menos yo, no querría volver a verla.Había tenido una experiencia de lo más horrible. En la que no podía dejar de pensar, por más que pasará el tiempo.
Llegamos a casa, por fin, pude sentir que todo era real. Por fin, pude confiar en que todas las personas eran reales, y todas las conversaciones existían. Por fin, estaba en la realidad, que me encantaba. En la que estaba con mis mejores amigas, en la que mi novio, el amor de mi vida había sobrevivido, gracias a un milagro.Sobrevivió a una parada cardiaca, y después de pruebas. Podremos al fin, pasar toda la vida juntos.Que es nuestra meta.
Pasó el tiempo y ya habíamos hecho las maletas. En ellas, había colocado, mis cuadros, mi ropa, mis cartas, mi regalos. Todo lo que había recopilado con el paso del tiempo. Sentía como ya era la hora de volver a casa, de dejar todo esto a un lado, y empezar de nuevo. Pero sabía que no podría.
Hoy, no podré mirarle a los ojos, y despedirme, de él. Sé que no será para siempre, pero las despedidas, por muy corta o larga que sea, duelen igual. Porque un "adios", duele más que un "hasta pronto", y un abrazo de un minuto, emociona más que un beso. Y hoy, el día que no quería que llegara. Hoy, todas las personas de las que no quise despedirme nunca. Hoy, es cuando todo se marcha de nuevo de mi vida. No me supo solo lo que hace pocos días había pasado. Ahora tendré que esperar nueve meses para verles de nuevo.

-Paula, cariño, ¿estás lista?-preguntó mi madre al otro de la puerta.La verdad que no, no lo estaba. No quería irme, no quería dejar esto. No quería tener que separarme de su lado.
-Sí, mamá-contesté.
-Baja cuando puedas, el vuelo sale dentro de dos horas-me avisó ella.
-Vale mamá.

Paola salió del baño. Y con ella Raquel, Helena y Caitlin.
-¿Preparadas?-pregunté. Ellas negaron con la cabeza comenzando a llorar. Yo no me quedé atrás. Ellas se acercaron a mí y nos abrazamos.Todas juntas, sin volver a excluir a ninguna.Como hacíamos siempre. Gracias que esto no lo hecharé de menos, porque siempre las tendré a mi lado-Sé que lo estáis pasando fatal, pero chicas, esta no es la parte más difícil y lo sabéis-dije. Ellas sabían perfectamente de lo que hablaba. Lo que más duele, es la despedida.
-Lo sabemos. Pero no queremos tener que mirarlos a los ojos, por ultima vez durante los ultimos meses y no volver a besar sus labios, no volver a escuchar su voz diciendonos lo mucho que nos quieren, diciendo lo mucho que nos extrañan..-dijo Helena.
-Lo quiero tener siempre a mi lado.Es mi punto fuerte. Mi punto de apoyo. Sin él, no tengo donde apoyarme.Él es el que me levanta el ánimo, el que sabe hacerme reír cada vez que estoy llorando. Sabe hacerme sonreír con cualquier payasada y es mi inspiración-dijo esta vez Raquel.
-Temo que cuando nos vayamos, ellos cambien.No sean los mismo. Tengo miedo de que cuando volvamos, ya mi puesto lo haiga ocupado otra-confesó Caitlin.
-Yo tengo miedo de que no volvamos. De que no podamos volver al pasado porque algo más nos lo impida-dijo Paola.
-A ver, sé lo mucho que los extrañaréis chicas.Lo sé de sobra. Tal vez, hasta diga que siento lo mismo que vosotras. Sé que es dejar al amor de tu vida durante meses, saber que puede estar cerca de otras chicas o quizás nunca más volver a verlos, ya que de aquí a nueve meses puede pasar lo que sea.Pero chicas, siempre nos quedarán estos recuerdos.Siempre nos quedarán sus imágenes en nuestras cabezas.Cada vez que nos sonrieron, cuando los conocimos, cuando nos confesaron lo que sentian, cuando ríen, cuando nos besan..Siempre nos quedará eso.¿Qué el puesto lo ocupe otra?, Tuvo suerte, y espero que lo aprobeche al menos la mitad que lo hicimos nosotras, y que no les hagan daño.Pero conociendolos, no dejaran que nadie se les acerque. Porque chicas, ellos nos quieren. De verdad. Y si no podemos volver, es cuestión del destino, de lo que quiere para nosotras.Ya habéis visto, como mi novio salió de una operación de un transplante de riñón, con un paro cardiáco y sigue vivo. Y si él fue tan luchador, nosotras podremos volver para contarles lo mucho que les extrañamos. Y eso haremos.

Llegó el momento de bajar abajo.Cada una cogió sus pares de maletas y llenamos en coche con ellas.Los chicos no habían salido, seguramente llegarían luego que nosotras o no se habrían despertado.Era una mañana fría.Estaba abrigada.Un escalofrío recorría por mi cuerpo. Seguido de una lágrima, al ver como dejabamos atrás, nuestra casa, su casa, la playa, la arena..
Llegamos al aeropuerto y nos sentamos esperando nuestro vuelo.Estabamos nerviosas.Demasiado.

-¿Y si llegan después de nuestro vuelo?-preguntó Helena.
-¿Y si no vienen a despedirse?-preguntó Raquel.
-Van a venir-aseguré.
-¿Cómo lo sabes?-preguntó Caitlin.
-Lo sé.
Pasaron los minutos y seguían sin aparecer y me estaba desesperando.
-Señores pasajeros, el vuelo hacia Gran Canaria, saldrá dentro de media hora.Preparen su equipaje de mano.Gracias-dijo la azafata por la megafonía. Nosotras nos levantamos para ir a colocar el equipaje. Me dedicé a mirar a todos lados, hasta que ví a una gran cantidad de chicos corriendo hacía nosotras.
-Buenos días-saludó Greyson.
-¿Y Justin?-pregunté.
-Fue a colocar el coche, ahora viene.

Me aparté a un lado y me dedicé a mirar. Mirar como se despedían unos de otros.

-Bueno, supongo, que tendremos que despedirnos-dijo Greyson.
-Supongo que sí-dijo ella.
-Paola, no quiero apartarme de tí. Eres la chica de mis sueños, con la que había soñado desde que era pequeño.Estas hecha para mí. Desde que te conocí supe que eras perfectamente igual a mí. Sabía que juntos seríamos insuperables. Sinceramente, no tengo palabras para describir lo mucho que me has hecho sentir estos meses. Y gracias a tí han sido los mejores de mi vida.
-Greyson, gracias a tí, he llegado a ser mejor persona. He llegado a conseguir mi sueño, que eras tú. He llegado a ser feliz durante este tiempo. Cada momento, me has hecho reír como nadie lo había logrado. Solo espero que dentro de nueve meses nada haiga cambiado y volvamos a ser los mismos y poder estar juntos siempre.
-Te prometo, que volveré, volveremos a estar juntos, tú y yo, sin nadie entre medio, siempre juntos, ¿vale?
-Eres la mejor persona del mundo, Greyson Chance.
-Tú eres la persona con la que quiero pasar mi vida, Paola López.
-No te vayas.
-No quiero hacerlo.
-Pero lo harás.
-Y tú también.
-Yo tampoco quiero-dijo ella.
-Pero lo harás.
-Debemos hacerlo.
-Lo sé.
-Nunca te olvidaré, Greyson.
-Yo a tí tampoco, Paola. Te amo.
-Y yo a tí-dijo. Y dicho esto, se abrazaron durante un largo tiempo derramando un par de lágrimas seguido de un hermoso beso.
Por otro lado, Helena no quería despegarse del abrazo de Liam.
-Helena.
-No me sueltes.
-No iba a hacerlo-rió él.
-¿Y entonces?-rió ella mirandole esta vez a los ojos.
-Bésame.
-Sus deseos son órdenes para mí-dijo ella. Sus labios se juntaron formando un apasionado beso que nunca quieres que se acaben, pero, siempre tienen que hacerlo.
-No quiero irme, no quiero dejarte, no quiero que te vayas, Helena. Quiero que te quedes conmigo, estar toda la vida juntos.
-Liam, si eso quieres de verdad, nada ni nadie nos detendrá, estaremos juntos siempre. Cuando vuelva, todo cambiará, y podremos estar juntos siempre.
-Te hecharé de menos. No podré parar de pensar en tí.
-Eres tan perfecto.
-Este mes me ha servido para aprender de tí-dijo él.
-Oh, Liam, ¿te has acordado?-preguntó ella enternecida.
-¿Cómo no me iba a acordar?, Hace un mes que conocí a la persona más importante de mi vida-dijo él.
-Te amo.
-Yo a tí mas.
-Eres lo más grande que existe.
-Y tú lo más importante para mí-dijo él. Se abrazaron durante un largo tiempo sin querer soltarse. Eran unas personas muy tiernas el uno con el otro, me daba mucha pena verlos y tener que despedirse.
También, por otro lado, estaba Caitlin y Louis.
-¿Qué frío hace, no?-preguntó Louis intentando sacar conversación.
-Sí, la verdad.
-Prefiero el calor.
-Yo también.
-¿Estás de acuerdo conmigo con que esta conversación es penosa?-rió él.
-Sí-rió ella a carcajadas.
-Te voy a hechar mucho de menos, preciosa. Has sido lo mejor del mundo para mí en todo lo que llevo conociendote, y cada día que lo hago me enamoro más de ti. Solo doy gracias a Dios por haberte conocido y darte al fin, un lugar al lado mío.
-Yo te voy a hechar mucho de menos también, Louis. Eres perfecto, sinceramente, no sé que decirte. Porque estoy sin palabras y eres lo más importante para mí, no quiero apartarme de tí. Pero sé que debo hacerlo..
-No por mucho tiempo, linda. Cuando pase el tiempo, después de haberte llamado millones de veces, miles de mensajes y de videoconferencias, estaremos de nuevo juntos, ¿vale?
-Me dejas sin palabras, don perfecto.
-Tú a mí solo con una sonrisa, doña perfecta.
-Te amo, idiota.
-Y yo, enana-rieron.
Y para terminar, quedaban Raquel y Zayn.
-¿Cómo estás?-preguntó él.
-No muy bien- contestó ella con los brazos cruzados- ¿y tú?
-No muy bien-rió.
-¿Por qué?
-Porque tú estás mal, y eso me hace estar mal a mí, enana. Tú eres mi mundo y tus deseos son órdenes para mí. Tienes el poder de manejarme con palabras. Tienes el control sobre mí, y si tu estás bien, yo sonrío, si tú estás mal, yo estoy mal, y te intento hacer reír. Raquel, eres mi mundo.
-Es que, no quiero que llegue el momento de subirme a el avión y no poder verte más hasta dentro de meses. Porque todo habrá cambiado, no seremos los mismos, y no creo que vuelvas a enamorarte de mí.
-¿En serio lo dudas, Raquel?, Eres la reina que siempre esperé tener, la chica que me enamoró con la primera sonrisa, y que me hizo ponerme realmente nervioso con una sola palabra. Nunca había sentido esto por nadie, y no lo sentiré por nadie más. El sentimiento que me provocas tú, no lo hace nadie más y por eso eres especial. Porque tus pequeñas cosas, son las que me hacen enamorarme más y más de tí. Cuando pase el tiempo, sí, habremos cambiado, pero nunca cambiarán mis sentimientos por tí. Te hecharé de menos, y cuando te vea, podremos estar juntos, siempre.
-Me dejas sin palabras, Zayn. Es que, no puedo explicar lo mucho que te quiero, lo mucho que significas para mí y lo mucho que te hecharé de menos.
-Pues para que no me olvides..-dijo y cogió una pequeña cajita de su chaqueta-Tóma.
-¿Qué es?
-Ábrelo.
-Zayn, no tenías por qué..
-Ábrelo-rió.Ella abrió la pequeña cajita y dentro, encontró una pequeña pulsera bordada, "Zayn Malik y Raquel Mendoza, para siempre. ¿Recuerdas?". Ella no pudo evitar soltar unas lágrimas.
-Zayn, me encanta-dijo abrazandolo.
-Es poco, lo sé, pero solo quería que al menos supieras que nunca me olvidaré de tí..
-¿Poco?, Esto vale más de lo que ganaría yo en un mes-rió.
-Todo por tí, enana.
-Te amo muchísimo, enano.
-Yo a tí más, pequeña.

Todos eran tan dulces, tan tiernos. La verdad es que me daba muchísima pena verlos así. No quería que se despidieran, no quería verlos diciendose adios. Porque se merecen estar juntos.

-Señores pasajeros, el vuelo saldrá dentro de veinte minutos, gracias-dijo la chica de megafonía. Que nervios.
De repente, sentí unos brazos recorrer mi cintura, lo que me provocó un escalofrío en mi cuerpo.
-¿No pensarías que te dejaría ir sin despedirme de tí, no?-me susurró al oido, lo que provocó una sonrisa tonta en mis labios.
-Capaz eres, Justin-respondí y me dió la vuelta para poder mirarle a los ojos.
-Eres boba. ¿Cómo te voy a dejar ir sin darte un último beso?
-Eres el chico más dulce del mundo.
-¿Y el regaliz?
-Incluso más que el regaliz-reí yo.
-Pues yo te quiero más que a nada.
-¿Y a Beyonce?
-Incluso más que a Beyonce.
-Te hecharé mucho de menos, Justin.
-No dejaré de llamarte y de mandarte mensajes, quiero que cada día me cuentes como lo has pasado y que hay de nuevo por allí, ¿vale?, Haremos que funcione nuestra relación a distancia.
-Eso haremos.
-Y yo también te hecharé de menos.
-Solo espero que cuando volvamos, nada cambie y seamos los mismos.
-Te prometo que cuando volvamos, nada habrá cambiado y estaremos juntos, para siempre.
-¿Me lo prometes?
-Prometido.
-Te amo, Justin Bieber.
-Y yo a tí, Paula Jones.
 -Señores pasajeros con destino a Gran Canaria, el avión va a despegar, cojan sus asientos-dijo la chica de megafonía.
-Ah, antes de que se me olvide-dijo sacandose una carta del bolsillo-Léela cuando estés en el avión.
-¿Qué es?
-Es una carta.
-Vale-dije y me dispuse a irme.
-¿Y mi último beso?-dijo con los brazos abiertos. Me abalanzé sobre él y le besé. Le besé como nunca lo había hecho y formamos un apasionado beso. Fue asombroso. Y desde luego, el último beso. Durante meses, no podré a volver besar sus labios.
-Hecharé de menos tus besos.
-Y yo tus labios-rió.
-Te amo-dije mientras me iba.
-Y yo más-respondió despidiendose con el brazo. Los dos teníamos lágrimas en los ojos que no podíamos contener. Era imposible hacerlo.

-Me tengo que ir-dijo Raquel con una lágrima por sus ojos.
-Adios, enana-dijo él abrazandola.Luego, besó sus labios.
-Adios, Zayn-dijo llendose.
-Raquel-dijo él tomando su brazo. Ella se giró.
-Dime.
-Recuerda, que esto no acaba aquí, porque volveré-dijo. Ella asintió y con una lágrima, se dirigió a el avión..

Las chicas y yo con mis padres, nos subimos a el avión y allí, cogimos nuestros asientos. Los chicos nos miraban desde abajo. Se despedian con sus manos y algunos hasta lloraban. Nosotras hacíamos lo mismo. El avión despegó, y sin darnos cuenta, ya los habíamos dejado atrás.. Y puede que no volvamos otra vez..

"He pensado, que como no tendría palabras en ese momento, sería mejor escribirtelo. Porque, son tantas cosas las que quiero decirte, que no sé por donde empezar. Comenzé a enamorarme de tí, desde que te ví por primera vez, aquella vez que por casualidad te encontré y me confesastes que era tu ídolo. Supe que eras para mí, cuando ví tu sonrisa, y quise hacerme el tonto en cada momento solo para verte reír. Eres la única persona que me hace sentir como lo haces tú. Eres la única persona con la que quiero pasar toda mi vida y algún día contarle a mis hijos y a mis nietos, nuestra historia. La historia de mi maravillosa mujer y yo. Supongo que todos mis sueños, de la princesa de mi cuento, eran ciertos. Ya que tú me lo has demostrado. Solo quiero que sepas, que estos meses han sido los mejores de mi vida y ojalá vuelva a verte. Que no fuí capaz de estarme solo sin tí, ni un momento, pero tendré que aguantar meses para verte de nuevo, amor. Quiero que sepas, que eres mi primer y último amor. Y dejame preguntarte, ¿por qué eres tan hermosa?, Es una pregunta a la que no le veo la respuesta, después de verte sonreír, o después de mirar tus ojos cada día. Hecharé de menos tu forma de hablar, de reír o de chincharme. Eres una enana, que lo sepas. Y que hecharé de menos.. Todo. Todos los momentos, sentimientos, recuerdos.. los guardaré siempre. Espero que vuelvas, para siempre. Y mi sueño, pueda cumplirse, porque ten por seguro que pasar la vida contigo, es lo que  más quiero en esta vida. Ah, y una cosa más, cariño. Fue por tí. Fue por tí, por la persona que luche para seguir viviendo. Fuiste la persona que me hizo luchar, y gracias a tí, estoy vivo. Gracias. Te hecharé tanto de menos.. Te ama demasiado.. Justin Drew Bieber Mallete."

domingo, 8 de diciembre de 2013

Cápitulo 77: "Éste es el final"



Las chicas quedaban para ir a caminar todos los días, o eso me decian ellas. Yo me quedaba sola en casa, ya que nunca quise salir, y estaban muy raras conmigo, ni me contaban nada. Un día, me harté, y tuve que explotar.

-Eh.. Tengo que irme a comprarme ropa para cuando llegue a Canarias, y tenerla en el armario-dijo Raquel.
-Raquel, yo te acompaño-se apuntó Helena.
-Y yo.. ¿puedo ir también?-preguntó Caitlin.Sabía que se estaban escabuyendo para irse a hacer quién sabe qué.
-Vayanse todas-exclamé yo arta.
-Yo me tengo que ir-dijo Caitlin.Las tres juntas salieron de mi casa apuradas.
-Bueno..Creo que yo también me voy-dijo Paola mirandome nerviosa.Yo me senté en mi cama.Ella se marchó al igual que las demás lo habían hecho.Me quedé parada.. Mirando un punto fijo. No podía parar de pensar, en todo..En que dentro de unos pocos días, ya me iría.Ya nada de esto, volverá a ser ni a permanecer en mi vida durante mucho tiempo.Que todo lo que tengo aquí, tendré que dejarlo ir..
Es difícil..Saber que todo lo que un día fuí formando, dentro de un par de días, se esfumaría.. Sin dejar rastro.
 Decidí coger mi movil y pararme a escuchar música en mi habitación.Como hacía cuando estaba triste..Y creo que este es un buen momento.En mi móvil sonaba "You & I" de One Direction.Esa canción me hacía sentir tantas cosas.Hacía que pensara en todo lo que sentía de una sola vez.De golpe.Hacía que se reflejara en mí todas mis emociones. Que pudiera expresarme como yo misma quisiera. Era como ser libre.Era libre. Como yo misma había querido ser, siempre. La música entraba por mis oídos. Yo solamente escuchaba. Cada voz me hacía expresarme de maneras diferentes. Y cada letra de la canción, marcaba mi alma, para siempre.

-You and I, Not even the Gods above, can separate the two of us, no nothing can come between, you and I- tatareé suavemente siguiendo la letra de la canción.

Me sentía mal.Sinceramente, no tenía animos ni para cantar.Solo quería acostarme, escuchar música triste y llorar.Porque tengo motivos.Muchos.Y por cada uno de ellos me voy hundiendo más y más. Iba a acabar llorando en el piso. Ya que no tenía otra cosa a la que aferrarme, más que a la almohada.Estaba enfadada conmigo misma. No sabía el por qué, sinceramente, no era mi mejor momento. Estaba hecha polvo. No tenía ganas de saber nada de nadie. Ni que nadie supiera nada de mí.. Por un tiempo, me gustaría ser invisible para todos, y ver la diferencia. Me gustaría que nadie supiera que existo, para saber cómo hubieran sido las cosas si no hubiera pasado nada de esto, que hubiera hecho cada uno, que hubiera sido de ellos.Me gustaría como de otro planeta, que nadie supiera mi idioma, salvo yo. Tener otras normas, otra forma de comer, vestir, hablar, o de ser. Me gustaría ser una chica de marte, que la gravedad ni siquiera me importara, y que mi único problema fuera descubrir si los humanos de la tierra vendrían a dominarnos algún día. Me gustaría ser para siempre una niña pequeña. Soltar carcajadas adorables, hacerme unas pequeñas caspas jugando en el parque con la bicicleta. Tener muchísimas amigas, y si me enfadaba con alguna, al siguiente día, hacer como si nada hubiera pasado. Mi único problema sería aprender a montar a la bici, aunque me caiga. Me gustaría tantas cosas.. Y de tantas cosas que me gustaría ser, me dí cuenta, de que quiero ser todo, menos yo misma.. La vida me enseña a querernos como somos, a valorarnos, a tener confianza en nosotros mismos, pero, ¿y si no la tengo?¿qué pasa?¿habrá más gente que sea igual que yo, no?
Supongo que no seré la única que tenga miedo al futuro, o que no quiera aferrarse al pasado. No seré la única que detesta su presente. Tal vez, no seré la única, que piensa que cada cosa que hace o dice, la hacen ser peor persona cada segundo. Pienso, que cada palabra, empeora las cosas, y cada silencio, también lo hace. Pienso, que la vida es dura con cada cosa que le pasa a las personas, que a cada uno le tocó duras lecciones, y cada una diferente. A unos una enfermedad, a otros la muerte de un familiar, a otros una separación, otros, sufren por su amiga, su novio, su madre. Y he llegado a la conclusión de que todo el mundo, sufre al menos por una persona en su vida. Y que deberíamos no aferrarnos mucho, porque desde que la vida comienze a darte una dura lección, podrías tener que despedirte. Y puede que pase en menos de lo que esperas. Tal vez, ni siquiera te lo esperas. Y antes de poder decirle todo, ya se habrá ido.. Pienso que si no te aferras a nadie, no tendrás que depender de él, y si no lo haces, dependerás solo de tí mismo. Pienso que no tengo porque esperar nada de nadie, y por supuesto, nadie tiene porque esperar nada de mí. Ya que si lo hacen, no quiero desilocionarles con mi verdadera yo. Ya que, así soy..

Decidí suspirar, parar de pensar en todo y lavarme la cara, parar de llorar y coger el teléfono para preguntarle a Paola en dónde estaba, ya que no podía estar más sola. Me hacía mal..

-Narra Paola:

Estabamos nerviosos.Todo iba de mal en peor. No paraba de sudar y pasarme las manos por la cabeza desesperada por saber los resultados.Saber lo que pasaba ya. Todas estabamos agarrandonos las unas a las otras.No sabíamos si quedarnos y aceptar la verdad o huir y buscar una salida solas. Pero teníamos que afrontar las consecuencias de la vida.
Comenzé a notar una vibración en mi bolsillo derecho, era mi móvil. Cuando lo saqué, era Paula. Me estaba llamando. Nerviosa me puse las manos en la cabeza.

-Paola, ¿qué pasa?-preguntó Helena.
-Es Paula.
-¿Qué?¿Qué pasa con ella?
-Está llamando-contesté.
-No lo cogas.
-Debe saberlo, Helena.
-Pero ahora no es ni el momento, ni la forma. Paola , cuélgala.
-No puedo.
-Cuégala, Paola-dijo ella y pulsó rápidamente el botón de "Colgar", en mi móvil antes de que me diera cuenta.
-¡Helena!-exclamé.
-Es lo correcto.

-Narra Paula:

Noté como la llamada dejaba de sonar y despegué el móvil de mi oreja y ví como era cierto.

-Me colgó-reí irónicamente. No sabía si sorprenderme o reír de verdad. Solo decidí volver a llamarla. Esto me estaba oliendo mal.

-Narra Paola:

Volví a sentir una vibración, pero esta vez en mis manos, donde tenía mi móvil. Volvía a ser Paula llamando, esta vez decidí coger el móvil y hablar con ella.

-Paula-contesté.
-¿Paola?
-Sí, soy yo. Dime.
-¿Donde estás?
-Bueno.. Ya sabes.. Dando una vuelta con Greyson-me inventé una escusa. Sabía que no debía hacerlo, que ya eran muchas mentiras juntas, que debía dejar de hacerlo y engañarla. Pero, no podía hacerlo. Lo hacía por Justin, él no quiere que ella sufra por esto. Así que aguantaré lo que sea.
-¿Con Greyson?¿Me lo puedes pasar?-me había pillado.¿Ahora qué hacía?
-Eh.. Pues no.
-¿No?-rió ella- ¿No será porque me estás mintiendo, verdad?, Eso es lo que llevan haciendo todo el tiempo todos conmigo.
-Paula, no te estamos mintiendo, te estamos protegiendo. A lo mejor, ahora no lo entiendes, pero con un poco de tiempo, desearás habernos tenido aquí.
-Paola, dime donde estas.
-No puedo.
-Familiares del hospital, les informamos que las horas de visita acaban dentro de una hora, gracias-nos interrumpió la voz de megafonía. Yo me iba a cagar en.. Ya me había descubierto.
-Paola, ¿estás en el hospital?-preguntó ella nerviosa.
-No, Paula, es Greyson que estaba intentando imitar a la chica esa tan maja del hospital.. ¿Angie, no se llamaba?-intenté decir, haber si colaba.
-Paola, esta vez no.. Ya voy para allá- dijo ella y colgó el teléfono. La había cagado hasta el fondo, no debería de haberle cogido el teléfono sabiendo los riesgos. Ahora todo estaba perdido. Ella ya venía hacía aquí, no sabíamos nada de él, todo estaba de mal en peor. Helena tenía razón, no es ni el momento ni la forma, pero igualmente, será duro cuando lo sepa. Y lo sabrá. A todos nos tocó la hora.

-Narra Paula:

Me dirigía caminando hacía el hospital. Estaba nerviosa. Demasiado. Las piernas me temblaban a cada paso que daba. Parecía que era la primera vez que caminaba. No sabía a donde me dirigía, la mirada se me nublaba y las manos me sudaban. Intenté correr, pero me cansé, no podía casi respirar. Intenté volver a correr pero me caí, sentía que no era capaz de nada, así que me senté en el suelo. Y comenzé a sollozar fuertemente. No podía aguantarlo más. Sabía que pasaba algo raro, algo extraño. Pero, ¿en un hospital?¿Le pasaba algo a Justin y no me habían dicho nada? Sentía que me derrumbaba y esta vez no podría levantarme, no sentía fuerza en ningún musculo de mi cuerpo. Estaba débil. Me sentía débil, y sin ganas de vivir. No quería levantarme, pero lo hize. No hubo más remedio que hecharme a correr, y hacerlo rápido. Ahora me sentía libre, sin ninguna meta. Libre y sin ataduras, sin problemas. Pero, sabía que cuando dejara de correr, volverían..
Logré llegar, donde me dirigí al mostrador de posiblemente, una enfermera, que me atendió amablemente. Pero no estaba para sonrisas.

-Hola, ¿sabe donde puedo encontrar a Justin Bieber o a Paola López en este hospital?-pregunté nerviosa por saber la respuesta.
-Hola cariño, sí, a ver, deja que mire un momento-ella miró la base de datos del ordenador y salió su nombre. "Justin Bieber - 1994 - Ingresado en el hospital" - Pues sí, está ingresado aquí.
-Y, ¿podría decirme por qué?-pregunté alterada.¿Estaba ingresado?¿Y no iba a decirme nada?¿Qué?¿Esperaba a estar muerto?
-No, lo siento. No puedo dar más datos del paciente.
-Pero, ¿no podría decirme al menos en qué planta está?
-Sí, a ver-volvió a mirar en su ordenador- Está en.. La planta 3, habitación 46-me dijo.
-Gracias.Muchas gracias-dije casi sin pensarlo y me fuí corriendo, rápidamente. Ví un ascensor a lo lejos y me subí a él. Por unos segundos sentí claustrofóbia, pero pensé que solo era el miedo a subir 3 plantas y verlo allí, en frente mía, y verlo como me estoy imaginando. Tengo miedo y ahora mismo no sé si parar el ascensor y quedarme encerrada hasta que lo arreglen, o tal vez no lo arreglen más y me libre de sufrir allí fuera. Pero antes de poder pensarmelo, el destino habló por mí , y ya había llegado allí. La planta 3 ..

-Narra Paola:/

Tenía miedo. Preguntaréis, ¿por qué tienes miedo tú? , Pero creedme que sí. Tengo miedo de que sepa la verdad, ya que eso le va a doler más que a nadie. Es la persona a la que ama, es con la que ha querido pasar toda su vida, y ahora el destino lo estropea todo. Tengo miedo de que no comprenda la razón principal para no poder haberle contado nada, pero supongo que con lo duro que será para ella, es posible que no comprenda nada. Y la entiendo. Pero supongo que si me llegara a pasar eso, querria tener a mis amigas, que son mi apoyo. Porque es mejor no sufrir sola. Es una cosa que he aprendido durante tiempo..
De repente, me destapé las manos de la cara y ví como el ascensor se abría. Sí. Estaba ella dentro.Me miró asustada. Nerviosa. Estaba ahí, quieta.Parecía como si no quisiera moverse de allí y que el ascensor se cerrara. Pero me levanté y la ayudé a salir conmigo a su lado. Sabía cuantas planteaciones podrían a ver por su mente ahora mismo, la mayoría a lo mejor no llegarían a ser exactas, pero supongo que una de ellas, habrá sido la correcta, y eso le asusta.

-¿Estas bien?-le pregunté. Ella me miró, intentó suspirar varias veces y mientras miraba al suelo como si estuviera mareada- Paula, tranquila. Relájate y respira.
-No puedo-dijo ella-Sé que posiblemente, entraré en esa habitación y no saldré de allí. Paola, no puede ser.
-Paula, tendrás que saberlo en algún momento, no es el mejor. Pero, duele de todas maneras igual. Y te tocó ahora a tí.

-Narra Paula/: (A thousand years- Christina Perri)

La ví. La habitación 46. Estaba justo delante de ella. No quería abrirla, por miedo a ver lo que el destino me tenía preparado.No quería abrirla, por que desde que lo haga no habría vuelta atrás. Pero lo hize. No quería, pero lo hize. No estoy contenta de haberlo hecho, pero moví el picaporte, suavemente, con un sencillo temblor en mi mano. La avancé hacía a delante y lo ví. Y era mejor que no lo hubiese hecho. Estaba encima de la camilla. Estaba dormido. Su pelo se caía, estaba débil. Debilitado. Por sus venas inyectaron unos tubos para recoger la sangre. Y a su lado, estaba el asqueroso marcador donde se escuchaban sus pulsaciones.¿Sabéis como sienta esto?, Tiene cáncer. Justin tiene cáncer. El hombre de mi vida, el que esperé años para conocer, el chico perfecto, el que me enamoró desde la primera sonrisa, mi sueño, mi inspiración , mi ídolo , el chico que me enseñó a nunca rendirme, a nunca decir nunca, a valorar lo que tenemos, kidrauhl, mi novio, el chico con el que quería pasar mi vida. Tiene cáncer. Miles de lágrimas eseraban salir de mis ojos, y no una a una, si no, todas a la vez. No podía soportarlo, era todo tan real. Delante de mis ojos. Era una imágen que nunca me quitaría de la cabeza, una imágen que me arruinó completamente mi emoción, estado de ánimo y sobre todo mi vida. Me arrepiento de tanto. De haberle gritado cuando lo hize, de haberle reprochado tantas cosas de las que no tuvo para nada la culpa, de no haberlo valorado tanto como se merece, de haberle dicho todo lo que le dije aquella vez. Me arrepiento de haberle tratado como lo hize, por que lo único que hizo fue advertirme y fuí una sorda. Una ciega, en este caso. No quise ver lo que me decían. "Te vas a arrepentir de haberme dicho esto"-me dijo él. Yo lo tomé como una bobería. "Te quiere, Paula. Y lo hará hasta el día de su muerte"-me dijo Paola. Pensaba que eran esas típicas frases, pero no. "Solo quiere protegerte, Paula"-me decían. Pero, no. Fuí una estúpida, solo pensaba en mí, solo pensaba que estaba haciendo lo correcto. Que al gritarle o dejarle claro lo que sentía, me sentiría mejor. Pero, ¡eran indirectas!. Soy una estúpida, una ciega, una sorda, una .. ¡ag!, Lo odio, lo odio todo. ¿Porqué la vida no podría pagarme de otra manera? ¿Porqué esto no me pasó a mí, eh?¿Porqué la vida me hace pensar que no valía la pena todo esto? ¿Porqué me hace esto? , Es decir, ¿Qué he hecho para merecerlo? Con todo lo que hemos pasado él y yo, con todo lo que hemos vivido, todo lo que hemos hecho.Es lo que ahora mismo puedo recordar. Todo lo que me dijo, todas las veces que me hizo sonreír, todas las veces que quiso hacerse el tonto solo para verme feliz, todas las veces que me sorprendió con una sorpresa, todas las veces que me dijo lo mucho que me quería.. Lo que más me jode, es que no pensé que fuera a pasar esto. No lo valoré lo suficiente, y ahora, está aquí delante mía. Y no podía aceptarlo.
No podía aceptar la idea de que Justin tenía cáncer.

-Paula..-me llamó Paola detrás mía.Yo estaba sentada en la silla con las manos en mi cabeza sin poder casi respirar. Las lágrimas no me dejaban y no paraban de salir.Sin piedad.
-Paula, sabemos que esto es muy dificil.
-¿Solo dificil?-intenté decir. No podía parar de llorar y llorar.Era como el borracho que no puede dejar de beber, por más que sepa que no es lo mejor para él.
-Sí, sé que es el peor momento de tu vida. Y no solo eres la única, pero míralo por otro lado, Paula. Tiene cáncer de riñón.
-Ya sé que tiene cáncer, ¿qué tiene eso de bueno, eh?-comenzé a alterarme.
-Que nos estamos haciendo pruebas para ver si alguno de nosotros, somos compatibles..-dijo Paola.
-A ver-suspiré profundamente, intentando parar de llorar- ¿Me estás diciendo que hay una posibilidad de que viva?
-No te lo estoy asegurando, solo rezar para que alguna de las pruebas de positivo, para poder salvarle.- yo me abalanzé sobre ella y le dí un abrazo enorme. Creo que no le había dado un abrazo así a ella nunca. La aplasté y comenzé a llorar de nuevo en su hombro. Ella acarició mi espalda- Todo estará bien, Paula.
-Eso espero, Paola.No me imagino sin él.

Nos sentamos en la sala de espera, y nerviosos, casi se podía decir que nos jalabamos de los pelos. Las cosas no estaban llendo como yo pensaba. Pensaba que me estaba engañando. Pensaba que ya no me quería. Que prefería irse y no estar conmigo como había estado haciendo estos días. Creía que se comportaba bien con los demás, porque quería cambiar. Pero ahora entiendo, que era para tener un último bonito recuerdo de él. Y si llega a morir, siempre será mi angel..

-Chicos, ya tenemos las pruebas de.. -dijo el doctor saliendo de la sala con una carpeta donde miró los nombres- Caitlin Beadles, Helena Espino, Louis Tomlinson, Zayn Malik y Liam Payne-finalizó de nombrar. Es decir, a las demás todavía no les habían evaluado, y claramente, yo también me haría esa prueba.
-¿Alguno es compatible?-preguntó Helena.
-Lo siento, pero por ahora ninguno de ellos es compatible con el chico. Supongo, que a no ser que sea un familiar, no será compatible con ninguno de vosotros- se sinceró el doctor.
-Yo soy la hermana- se levantó Paola.
-¿En serio?, Aquí vuestros apellidos no concuerdan con el de Bieber, señorita López-dijo él riendo.
-Bueno, soy su hermana, hablando cariñosamente-intentó reír ella.
-¿Está segura de que quiere hacerse las pruebas?, Podría llevarse una desilusión..
-O podría salvar a mi hermano.
-Como quiera, ¿Alguien más va a hacerse la prueba?
-Yo.. Raquel Mendoza.
-Y yo-dijo levantandose el mismo Niall Horan.
-Si puedo, me gustaría ayudar también-pidió Harry.
-Claro.
-Yo haré lo que sea por ayudar a Justin-dijo Greyson Chance levantadose de su silla.
-Bueno, ¿no hay nadie más, no?¿O me equivoco?
-Yo también me haré las pruebas-dije levantandome.
-¿Y usted es?-preguntó el doctor.
-Su novia.
-¿Nombre?
-Paula, Paula Jones- el doctor cogió su boli y me apuntó en la carpeta que llevaba en su brazo.

El tiempo pasaba, nadie quería irse. Todos habíamos decidido quedarnos, por él. Él fue nuestro mentor en muchas cosas, nuestro consejero, para muchos fue un hermano, para otros fue un gran amigo, para otros un chico maravilloso, para algunos era como su idolo, para mí, él lo era todo.
Pasaron los segundos como si fueran puñaladas en la cabeza. Uno por uno. Cada miserable segundo recorría mi mente, recordandome lo lentamente que pasaban. 1, 2, 3, 4, 5.. Llegué a cansarme de contar, y decidí pensar en otra cosa. Hasta que nos llamaron para hacernos las pruebas.
Nos hicimos la prueba uno por uno, no duró más de cinco minutos cada uno y luego salimos. Nerviosos, esperamos las respuestas.Pasó como media hora y salió el médico.

-Chicos, ya las horas de visita se van a acabar. Mañana pasen a por los resultados. ¿Vale?, Mucha suerte-dijo y se fue de nuevo dentro de la sala.
-¿Y ahora qué hacemos?-pregunté alterada.
-Solo podemos esperar-contestó Paola.
-Pero necesito saberlo ya-exigí.
-Pero sabes que no puedes saberlo aún. Paula, tranquila. Seguro que habrá una solución.

Las chicas y los chicos ya se habían marchado. Paola y yo habíamos quedarnos con él. Compartimos el sofá de la derecha.Aunque fuera un poco incómodo, nos dormimos.Bueno, ella se durmió. Yo no podía parar de pensar. De recordar todo lo que hicimos juntos. No podía dejarlo ir así por así, dejó marca en mi vida, y no se va a quitar nunca.Él me enseñó más de la mitad de las cosas que hoy me mantienen fuerte. Él me enseñó a pisar fuerte, y que aunque el terreno sea resbaladizo, aunque la gente crea que lo harás mal, hazlo lo mejor que puedas para dejarlos asombrados.Él me enseñó a ser valiente, y a no temerle a nada, incluso a la muerte. Y hoy, le toca a él. Le toca poner en práctica lo aprendido.

Al día siguiente.





Me levanté sin saber en donde estaba, pensaba que había tenido una enorme pesadilla. Pero abrí los ojos, y me demostré a mí misma, que aún seguía ahí, que todo era real. La realidad daba asco..
Paola no estaba en la habitación, así que me alarmé.

-¡Las pruebas!-exclamé hablando conmigo misma.Ya que suponía que el único miembro de la habitación, no podría oirme.Salí de la habitación 46, y allí estaba Paola sentada.
-¿Ya despertastes?-preguntó mirandome.Yo asentí-Son las 9 y media de la mañana, descansa.
-No tengo ganas de descansar. No tengo ganas de nada.Solo espero que con estos resultados, pueda tener al menos un motivo para sonreir.
-Apuesto a que sí.
-Rezo por ello.

Fuimos juntas a la cafetería de la primera planta y desayunamos algo. Yo no tenía muchas ganas, pero si no, podría desidratarme, no había ni cenado ayer. Después de estar un poco hablando sobre todo esto, subimos. El doctor salió de la sala y se dirgia hacia el frente pero le detuve.

-Doctor-le llamé.
-Ah, Paula Jones, ¿no?-dijo recordando mi nombre.
-Sí, soy yo.
-Ahora les traigo las pruebas de ayer-dijo él.Nosotras volvimos a sentarnos en las sillas y esperamos. En unos minutos llegaron los chicos y nuestras hermanas.Se sentaron y esperaron junto a nosotras.Nerviosas, esperámos, hasta que salió de nuevo el médico.
-¿Y?-preguntó Paola mirando su cara decepcionada.
-Chicas, aquí tengo los resultados-anunció.
-¿Pero, qué pasa?-pregunté esta vez yo intrigada.
-Hay una buena noticia y otra mala.
-¿Cuál es la buena?-preguntó Raquel.
-Hay una única persona que es compatible de vosotros-dijo él.Nosotras sonreímos.
-Eso es bueno, ¿no?
-Sí, pero, hay una parte mala-continuó.
-¿Cuál?
-Esa persona, está muy baja de globulos rojos y puede ser que durante la operación..
-¿Qué?
-Pueda morir.
-Pero-yo no podía creermelo. ¿En serio el universo me estaba gastando una broma?, Esto no podía estar pasandome a mí. Era imposible que mi vida quisiera llevarse a dos personas importantes en mi vida-..
-¿Quien es?-preguntó Raquel.
-Su nombre es.. -dijo mirando su carpeta, para verlo- Paola López.

Desde aquel momento sentí como una exploción en la cabeza. ¿En serio?¿Esto era de verdad?¿Mi mejor amiga y mi novio?, ¿Te quieres llevar a los dos juntos, no?, Es la mejor forma de que sufra, ¿o qué?, ¿No podías hacerme morir a mí de un infarto ahora mismo y acabamos antes?, No entendía porque esto me estaba pasando a mí ahora, qué había hecho para merecer esto. Pero prometo que esto no va a quedar así.

-Bueno, solo quiero ayudar a mi hermano.
-Al final, sí que parecer hermanos de verdad-dijo el médico-Están muy unidos.
-Lo estamos-sonrió ella sin muchos ánimos.
-Maňana mismo, si podeis os haremos la operación del trasplante.
-Vale, muchas gracias-agradecí yo. Los chicos quisieron salir a comer, mientras Paola se quedó conmigo en la cafetería. Comimos algo ligero, sinceramente, no tenía ganas de comer nada. Ahora tenía la posibilidad de perder a mi hermana y mi novio de verdad. Y está vez para siempre.No sabia porque la vida me culpaba así, sinceramente no sabía que habia hecho, porque si lo supiera, me culparia toda la vida de ello. Pero supongo, que me lo meresco.
Terminamos de comer y decidimos subir, pero, mejor no haberlo hecho. La sangre comenzó a hervir por mis venas, comenze a sudar rápidamente y sentía como dentro de poco, no sería dueňa de mis pies. La camilla de Justin comenzó a salir de la habitación 46 y los enfermeros corrieron con ella a la sala de operaciones. El doctor se paró nervioso delante nuestra.
-Paola, gracias a Dios que estas aquí. La operación de maňana, la tenemos que hacer ya. Ha habido unas complicaciones con el seňor Bieber, y lo están reanimando a dentro, asi que venga conmigo-pidió el médico trayendose a Paola dentro de la sala.
-¡No!-exclame. Ya había entrado. Y no había vuelta atrás. Dentro podría pasar cualquier cosa, y no era dueňa de ello. Podían morir allí dentro y yo aquí..
Los chicos comenzaron a venir rápidamente cuando recibieron mis mensajes. Los minutos pasaban lentamente, y los minutos se convirtieron en media hora. Nadie salía ni entraba de la sala. Sabia perfectamente como mi hermana y mi novio estaban allí, cedados, en una operacion, en la camilla. Con posibilidades de no volver a verles. De no volver a oír su voz, no volver a verlos, a sentir lo que sentia cuando estaba con ellos. Nunca nada sería lo mismo.. Todo dependía de lo que Dios tuviera pensado.
Pero decidí mirar por una pequeňa ventanilla. Sólo veía el marcador del pulso. No conseguía ver más arriba ni de quien era. Pero me detuve a verlo.
                                   /\       /\
                               /\/   \/\/\/   \/________

Mi corazón no podía asimilar lo que estaba viendo. ¿Eso estaba pasando de verdad? Por mas que lo negara, por más que dijera que no podia estar pasando. Por mas que gritara ahí mismo, me desmayara, llorara.. No habría cambiado nada.Mi corazón se aceleró de un segundo a otro, no sabía que hacer, pero creo que mis piernas respondieron por mí misma.Me caí al suelo. Mi cabeza recibió un golpe contra el piso y no recuerdo nada más desde eso. No sabía cual de los dos pero..
Había muerto..

domingo, 1 de diciembre de 2013

Lo que ha cambiado.


El motivo de que escriba esto, simplemente, es por que creo, que el chico ese por el que millones de chicas, sonríen cada día, ya no es el mismo.Escribo esto, porque sé que ese chico, del que yo también me enamore.Ese chico con su flequillo, con su sonrisa, con esos ojos.Él. Fué quien salvó mi vida. Y crean o no, él lo hizo.Llevo ya, cuatro añitos, siendo una fan a muerte, una fan que lo defiende, que lo acepta, que lo comprende, que lo lleva en su corazón a todas partes, una fan que hace lo que sea por ver su sonrisa en cada momento, soy una fan que ama a su ídolo.Soy una fan que lo amó, lo ama, y lo amará siempre.No lo dudaré nunca.Siempre ha sido mi inspiración para cada cosa que hago.No lo amé desde el primer momento, lo amé desde el momento en que mostró su perfecta sonrisa.Desde ese momento, en que pude sentir su mirada, aún en una pantalla.En ese momento, en que me enseñó a creer en mi misma, sin importar lo que los demás digan sobre tí.Me enseñó que los sueños, nunca son imposibles.Siempre y cuando sueñes despierto, se cumplen.Me enseñó a nunca decir nunca, y si alguna vez lo hize fué porque dejé de creer en mi misma.Cuando él dijo "Solo quiero que sepan, que nunca dejen de soñar.Que si alguna vez tienen algún problema, solo cerrad los ojos y rezad".Es él, el que con una palabra, ya me llega al alma.¿Nunca os ha pasado?, Es mi inspiración, en cada segundo.Por él, he hecho tantas cosas..Por él, comenzé a cantar, por él comenzé a apreciar la música.Por él, empezé a odiar a sus novias, por él, he escrito testamentos, por él, he hecho locuras, por él, lo he defendido a muerte en el colegio, tanto con mis amigas, tanto como con mi familia, por él, empezé a escribir esta novela.. Supongo que desde que comenzé a enamorarme de él, mi vida cambió por completo.Y eso es de lo que quería hablar.Del comienzo de todo..



 ¿Os acordáis?¿Cuando todo empezó?, Tan pequeñito, y cantaba, tocaba la batería y la guitarra.Tan pequeño, y con un talento asombroso, del que nadie nunca supo la respuesta.Este niño, llamado Justin Drew Bieber Mallete. Es mi ídolo.Y extraño a este niño, también conocido como Kidrauhl.



¿Os acordáis de esto?, ¿Cuando empezó?, Yo me acuerdo perfectamente. Con su pelo corto, y su gorra de béisbol, cantaba en las escaleras.Y la gente se paraba para verle.¿Os acordáis lo que decía?¿Os acordáis de cual era su sueño?, Lo consiguió. ¿verdad?¿Os acordáis de su historia?, Yo lo apoyé, creía en él, sabía que podía hacerlo, y lo hizo.Y sigo orgullosa de él.



Beliebers, ¿os acordáis de sus primeros videos?¿One less lonely girl?¿Baby?¿One time?¿Never let you go?¿Smile?¿Somebody to love?, y ahora decidme, ¿qué canciones tenemos 3 años después?¿Beauty and a beat?¿Boyfriend?, ¿Ha cambiado su forma de cantar, no?, Ya no es la misma voz de kidrauhl. ¿Ha cambiado la razón de sus canciones, verdad?¿No os acordáis de lo que os hacía sentir antes sus canciones?¿Y ahora , que os hacen sentir?


¿Recordais esto Beliebers?, ¿Los momentos en que deseamos ser OLLG?, ¿Los momentos en que nos quedamos embobadas mirando la pantalla?¿Los momentos en qué gritamos con Never Say Never?¿Las veces en que nos emocionamos con sus nuevos videoclips?¿Las veces que lloramos porque sabíamos que nunca podríamos tenerlo a nuestro lado?, Eso es ser una Belieber.
Pero hasta yo sé que ha cambiado, que no es el mismo de antes, que las palabras que dijo,ya no las volverá a decir, que las acciones que hizo una vez, no las volverá a hacer.Pero, ahora se droga, se va de discoteca, se va de prostitutas, hace cosas que creía que nunca haría.Pero lo respeto, como Belieber que soy, lo hago y nunca dejaré de hacerlo ni quererlo.Él marcó mi vida, y yo por ello, no voy a marcharme de la suya, sé que está pasando un mal momento.Y por eso, se merece volver a ser, nuestro kidrauhl..
Kidrauhl, espero que encuentres el camino a casa.Te hecharé de menos.
                                                                                         Hasta siempre,  kidrauhl..