domingo, 8 de diciembre de 2013

Cápitulo 77: "Éste es el final"



Las chicas quedaban para ir a caminar todos los días, o eso me decian ellas. Yo me quedaba sola en casa, ya que nunca quise salir, y estaban muy raras conmigo, ni me contaban nada. Un día, me harté, y tuve que explotar.

-Eh.. Tengo que irme a comprarme ropa para cuando llegue a Canarias, y tenerla en el armario-dijo Raquel.
-Raquel, yo te acompaño-se apuntó Helena.
-Y yo.. ¿puedo ir también?-preguntó Caitlin.Sabía que se estaban escabuyendo para irse a hacer quién sabe qué.
-Vayanse todas-exclamé yo arta.
-Yo me tengo que ir-dijo Caitlin.Las tres juntas salieron de mi casa apuradas.
-Bueno..Creo que yo también me voy-dijo Paola mirandome nerviosa.Yo me senté en mi cama.Ella se marchó al igual que las demás lo habían hecho.Me quedé parada.. Mirando un punto fijo. No podía parar de pensar, en todo..En que dentro de unos pocos días, ya me iría.Ya nada de esto, volverá a ser ni a permanecer en mi vida durante mucho tiempo.Que todo lo que tengo aquí, tendré que dejarlo ir..
Es difícil..Saber que todo lo que un día fuí formando, dentro de un par de días, se esfumaría.. Sin dejar rastro.
 Decidí coger mi movil y pararme a escuchar música en mi habitación.Como hacía cuando estaba triste..Y creo que este es un buen momento.En mi móvil sonaba "You & I" de One Direction.Esa canción me hacía sentir tantas cosas.Hacía que pensara en todo lo que sentía de una sola vez.De golpe.Hacía que se reflejara en mí todas mis emociones. Que pudiera expresarme como yo misma quisiera. Era como ser libre.Era libre. Como yo misma había querido ser, siempre. La música entraba por mis oídos. Yo solamente escuchaba. Cada voz me hacía expresarme de maneras diferentes. Y cada letra de la canción, marcaba mi alma, para siempre.

-You and I, Not even the Gods above, can separate the two of us, no nothing can come between, you and I- tatareé suavemente siguiendo la letra de la canción.

Me sentía mal.Sinceramente, no tenía animos ni para cantar.Solo quería acostarme, escuchar música triste y llorar.Porque tengo motivos.Muchos.Y por cada uno de ellos me voy hundiendo más y más. Iba a acabar llorando en el piso. Ya que no tenía otra cosa a la que aferrarme, más que a la almohada.Estaba enfadada conmigo misma. No sabía el por qué, sinceramente, no era mi mejor momento. Estaba hecha polvo. No tenía ganas de saber nada de nadie. Ni que nadie supiera nada de mí.. Por un tiempo, me gustaría ser invisible para todos, y ver la diferencia. Me gustaría que nadie supiera que existo, para saber cómo hubieran sido las cosas si no hubiera pasado nada de esto, que hubiera hecho cada uno, que hubiera sido de ellos.Me gustaría como de otro planeta, que nadie supiera mi idioma, salvo yo. Tener otras normas, otra forma de comer, vestir, hablar, o de ser. Me gustaría ser una chica de marte, que la gravedad ni siquiera me importara, y que mi único problema fuera descubrir si los humanos de la tierra vendrían a dominarnos algún día. Me gustaría ser para siempre una niña pequeña. Soltar carcajadas adorables, hacerme unas pequeñas caspas jugando en el parque con la bicicleta. Tener muchísimas amigas, y si me enfadaba con alguna, al siguiente día, hacer como si nada hubiera pasado. Mi único problema sería aprender a montar a la bici, aunque me caiga. Me gustaría tantas cosas.. Y de tantas cosas que me gustaría ser, me dí cuenta, de que quiero ser todo, menos yo misma.. La vida me enseña a querernos como somos, a valorarnos, a tener confianza en nosotros mismos, pero, ¿y si no la tengo?¿qué pasa?¿habrá más gente que sea igual que yo, no?
Supongo que no seré la única que tenga miedo al futuro, o que no quiera aferrarse al pasado. No seré la única que detesta su presente. Tal vez, no seré la única, que piensa que cada cosa que hace o dice, la hacen ser peor persona cada segundo. Pienso, que cada palabra, empeora las cosas, y cada silencio, también lo hace. Pienso, que la vida es dura con cada cosa que le pasa a las personas, que a cada uno le tocó duras lecciones, y cada una diferente. A unos una enfermedad, a otros la muerte de un familiar, a otros una separación, otros, sufren por su amiga, su novio, su madre. Y he llegado a la conclusión de que todo el mundo, sufre al menos por una persona en su vida. Y que deberíamos no aferrarnos mucho, porque desde que la vida comienze a darte una dura lección, podrías tener que despedirte. Y puede que pase en menos de lo que esperas. Tal vez, ni siquiera te lo esperas. Y antes de poder decirle todo, ya se habrá ido.. Pienso que si no te aferras a nadie, no tendrás que depender de él, y si no lo haces, dependerás solo de tí mismo. Pienso que no tengo porque esperar nada de nadie, y por supuesto, nadie tiene porque esperar nada de mí. Ya que si lo hacen, no quiero desilocionarles con mi verdadera yo. Ya que, así soy..

Decidí suspirar, parar de pensar en todo y lavarme la cara, parar de llorar y coger el teléfono para preguntarle a Paola en dónde estaba, ya que no podía estar más sola. Me hacía mal..

-Narra Paola:

Estabamos nerviosos.Todo iba de mal en peor. No paraba de sudar y pasarme las manos por la cabeza desesperada por saber los resultados.Saber lo que pasaba ya. Todas estabamos agarrandonos las unas a las otras.No sabíamos si quedarnos y aceptar la verdad o huir y buscar una salida solas. Pero teníamos que afrontar las consecuencias de la vida.
Comenzé a notar una vibración en mi bolsillo derecho, era mi móvil. Cuando lo saqué, era Paula. Me estaba llamando. Nerviosa me puse las manos en la cabeza.

-Paola, ¿qué pasa?-preguntó Helena.
-Es Paula.
-¿Qué?¿Qué pasa con ella?
-Está llamando-contesté.
-No lo cogas.
-Debe saberlo, Helena.
-Pero ahora no es ni el momento, ni la forma. Paola , cuélgala.
-No puedo.
-Cuégala, Paola-dijo ella y pulsó rápidamente el botón de "Colgar", en mi móvil antes de que me diera cuenta.
-¡Helena!-exclamé.
-Es lo correcto.

-Narra Paula:

Noté como la llamada dejaba de sonar y despegué el móvil de mi oreja y ví como era cierto.

-Me colgó-reí irónicamente. No sabía si sorprenderme o reír de verdad. Solo decidí volver a llamarla. Esto me estaba oliendo mal.

-Narra Paola:

Volví a sentir una vibración, pero esta vez en mis manos, donde tenía mi móvil. Volvía a ser Paula llamando, esta vez decidí coger el móvil y hablar con ella.

-Paula-contesté.
-¿Paola?
-Sí, soy yo. Dime.
-¿Donde estás?
-Bueno.. Ya sabes.. Dando una vuelta con Greyson-me inventé una escusa. Sabía que no debía hacerlo, que ya eran muchas mentiras juntas, que debía dejar de hacerlo y engañarla. Pero, no podía hacerlo. Lo hacía por Justin, él no quiere que ella sufra por esto. Así que aguantaré lo que sea.
-¿Con Greyson?¿Me lo puedes pasar?-me había pillado.¿Ahora qué hacía?
-Eh.. Pues no.
-¿No?-rió ella- ¿No será porque me estás mintiendo, verdad?, Eso es lo que llevan haciendo todo el tiempo todos conmigo.
-Paula, no te estamos mintiendo, te estamos protegiendo. A lo mejor, ahora no lo entiendes, pero con un poco de tiempo, desearás habernos tenido aquí.
-Paola, dime donde estas.
-No puedo.
-Familiares del hospital, les informamos que las horas de visita acaban dentro de una hora, gracias-nos interrumpió la voz de megafonía. Yo me iba a cagar en.. Ya me había descubierto.
-Paola, ¿estás en el hospital?-preguntó ella nerviosa.
-No, Paula, es Greyson que estaba intentando imitar a la chica esa tan maja del hospital.. ¿Angie, no se llamaba?-intenté decir, haber si colaba.
-Paola, esta vez no.. Ya voy para allá- dijo ella y colgó el teléfono. La había cagado hasta el fondo, no debería de haberle cogido el teléfono sabiendo los riesgos. Ahora todo estaba perdido. Ella ya venía hacía aquí, no sabíamos nada de él, todo estaba de mal en peor. Helena tenía razón, no es ni el momento ni la forma, pero igualmente, será duro cuando lo sepa. Y lo sabrá. A todos nos tocó la hora.

-Narra Paula:

Me dirigía caminando hacía el hospital. Estaba nerviosa. Demasiado. Las piernas me temblaban a cada paso que daba. Parecía que era la primera vez que caminaba. No sabía a donde me dirigía, la mirada se me nublaba y las manos me sudaban. Intenté correr, pero me cansé, no podía casi respirar. Intenté volver a correr pero me caí, sentía que no era capaz de nada, así que me senté en el suelo. Y comenzé a sollozar fuertemente. No podía aguantarlo más. Sabía que pasaba algo raro, algo extraño. Pero, ¿en un hospital?¿Le pasaba algo a Justin y no me habían dicho nada? Sentía que me derrumbaba y esta vez no podría levantarme, no sentía fuerza en ningún musculo de mi cuerpo. Estaba débil. Me sentía débil, y sin ganas de vivir. No quería levantarme, pero lo hize. No hubo más remedio que hecharme a correr, y hacerlo rápido. Ahora me sentía libre, sin ninguna meta. Libre y sin ataduras, sin problemas. Pero, sabía que cuando dejara de correr, volverían..
Logré llegar, donde me dirigí al mostrador de posiblemente, una enfermera, que me atendió amablemente. Pero no estaba para sonrisas.

-Hola, ¿sabe donde puedo encontrar a Justin Bieber o a Paola López en este hospital?-pregunté nerviosa por saber la respuesta.
-Hola cariño, sí, a ver, deja que mire un momento-ella miró la base de datos del ordenador y salió su nombre. "Justin Bieber - 1994 - Ingresado en el hospital" - Pues sí, está ingresado aquí.
-Y, ¿podría decirme por qué?-pregunté alterada.¿Estaba ingresado?¿Y no iba a decirme nada?¿Qué?¿Esperaba a estar muerto?
-No, lo siento. No puedo dar más datos del paciente.
-Pero, ¿no podría decirme al menos en qué planta está?
-Sí, a ver-volvió a mirar en su ordenador- Está en.. La planta 3, habitación 46-me dijo.
-Gracias.Muchas gracias-dije casi sin pensarlo y me fuí corriendo, rápidamente. Ví un ascensor a lo lejos y me subí a él. Por unos segundos sentí claustrofóbia, pero pensé que solo era el miedo a subir 3 plantas y verlo allí, en frente mía, y verlo como me estoy imaginando. Tengo miedo y ahora mismo no sé si parar el ascensor y quedarme encerrada hasta que lo arreglen, o tal vez no lo arreglen más y me libre de sufrir allí fuera. Pero antes de poder pensarmelo, el destino habló por mí , y ya había llegado allí. La planta 3 ..

-Narra Paola:/

Tenía miedo. Preguntaréis, ¿por qué tienes miedo tú? , Pero creedme que sí. Tengo miedo de que sepa la verdad, ya que eso le va a doler más que a nadie. Es la persona a la que ama, es con la que ha querido pasar toda su vida, y ahora el destino lo estropea todo. Tengo miedo de que no comprenda la razón principal para no poder haberle contado nada, pero supongo que con lo duro que será para ella, es posible que no comprenda nada. Y la entiendo. Pero supongo que si me llegara a pasar eso, querria tener a mis amigas, que son mi apoyo. Porque es mejor no sufrir sola. Es una cosa que he aprendido durante tiempo..
De repente, me destapé las manos de la cara y ví como el ascensor se abría. Sí. Estaba ella dentro.Me miró asustada. Nerviosa. Estaba ahí, quieta.Parecía como si no quisiera moverse de allí y que el ascensor se cerrara. Pero me levanté y la ayudé a salir conmigo a su lado. Sabía cuantas planteaciones podrían a ver por su mente ahora mismo, la mayoría a lo mejor no llegarían a ser exactas, pero supongo que una de ellas, habrá sido la correcta, y eso le asusta.

-¿Estas bien?-le pregunté. Ella me miró, intentó suspirar varias veces y mientras miraba al suelo como si estuviera mareada- Paula, tranquila. Relájate y respira.
-No puedo-dijo ella-Sé que posiblemente, entraré en esa habitación y no saldré de allí. Paola, no puede ser.
-Paula, tendrás que saberlo en algún momento, no es el mejor. Pero, duele de todas maneras igual. Y te tocó ahora a tí.

-Narra Paula/: (A thousand years- Christina Perri)

La ví. La habitación 46. Estaba justo delante de ella. No quería abrirla, por miedo a ver lo que el destino me tenía preparado.No quería abrirla, por que desde que lo haga no habría vuelta atrás. Pero lo hize. No quería, pero lo hize. No estoy contenta de haberlo hecho, pero moví el picaporte, suavemente, con un sencillo temblor en mi mano. La avancé hacía a delante y lo ví. Y era mejor que no lo hubiese hecho. Estaba encima de la camilla. Estaba dormido. Su pelo se caía, estaba débil. Debilitado. Por sus venas inyectaron unos tubos para recoger la sangre. Y a su lado, estaba el asqueroso marcador donde se escuchaban sus pulsaciones.¿Sabéis como sienta esto?, Tiene cáncer. Justin tiene cáncer. El hombre de mi vida, el que esperé años para conocer, el chico perfecto, el que me enamoró desde la primera sonrisa, mi sueño, mi inspiración , mi ídolo , el chico que me enseñó a nunca rendirme, a nunca decir nunca, a valorar lo que tenemos, kidrauhl, mi novio, el chico con el que quería pasar mi vida. Tiene cáncer. Miles de lágrimas eseraban salir de mis ojos, y no una a una, si no, todas a la vez. No podía soportarlo, era todo tan real. Delante de mis ojos. Era una imágen que nunca me quitaría de la cabeza, una imágen que me arruinó completamente mi emoción, estado de ánimo y sobre todo mi vida. Me arrepiento de tanto. De haberle gritado cuando lo hize, de haberle reprochado tantas cosas de las que no tuvo para nada la culpa, de no haberlo valorado tanto como se merece, de haberle dicho todo lo que le dije aquella vez. Me arrepiento de haberle tratado como lo hize, por que lo único que hizo fue advertirme y fuí una sorda. Una ciega, en este caso. No quise ver lo que me decían. "Te vas a arrepentir de haberme dicho esto"-me dijo él. Yo lo tomé como una bobería. "Te quiere, Paula. Y lo hará hasta el día de su muerte"-me dijo Paola. Pensaba que eran esas típicas frases, pero no. "Solo quiere protegerte, Paula"-me decían. Pero, no. Fuí una estúpida, solo pensaba en mí, solo pensaba que estaba haciendo lo correcto. Que al gritarle o dejarle claro lo que sentía, me sentiría mejor. Pero, ¡eran indirectas!. Soy una estúpida, una ciega, una sorda, una .. ¡ag!, Lo odio, lo odio todo. ¿Porqué la vida no podría pagarme de otra manera? ¿Porqué esto no me pasó a mí, eh?¿Porqué la vida me hace pensar que no valía la pena todo esto? ¿Porqué me hace esto? , Es decir, ¿Qué he hecho para merecerlo? Con todo lo que hemos pasado él y yo, con todo lo que hemos vivido, todo lo que hemos hecho.Es lo que ahora mismo puedo recordar. Todo lo que me dijo, todas las veces que me hizo sonreír, todas las veces que quiso hacerse el tonto solo para verme feliz, todas las veces que me sorprendió con una sorpresa, todas las veces que me dijo lo mucho que me quería.. Lo que más me jode, es que no pensé que fuera a pasar esto. No lo valoré lo suficiente, y ahora, está aquí delante mía. Y no podía aceptarlo.
No podía aceptar la idea de que Justin tenía cáncer.

-Paula..-me llamó Paola detrás mía.Yo estaba sentada en la silla con las manos en mi cabeza sin poder casi respirar. Las lágrimas no me dejaban y no paraban de salir.Sin piedad.
-Paula, sabemos que esto es muy dificil.
-¿Solo dificil?-intenté decir. No podía parar de llorar y llorar.Era como el borracho que no puede dejar de beber, por más que sepa que no es lo mejor para él.
-Sí, sé que es el peor momento de tu vida. Y no solo eres la única, pero míralo por otro lado, Paula. Tiene cáncer de riñón.
-Ya sé que tiene cáncer, ¿qué tiene eso de bueno, eh?-comenzé a alterarme.
-Que nos estamos haciendo pruebas para ver si alguno de nosotros, somos compatibles..-dijo Paola.
-A ver-suspiré profundamente, intentando parar de llorar- ¿Me estás diciendo que hay una posibilidad de que viva?
-No te lo estoy asegurando, solo rezar para que alguna de las pruebas de positivo, para poder salvarle.- yo me abalanzé sobre ella y le dí un abrazo enorme. Creo que no le había dado un abrazo así a ella nunca. La aplasté y comenzé a llorar de nuevo en su hombro. Ella acarició mi espalda- Todo estará bien, Paula.
-Eso espero, Paola.No me imagino sin él.

Nos sentamos en la sala de espera, y nerviosos, casi se podía decir que nos jalabamos de los pelos. Las cosas no estaban llendo como yo pensaba. Pensaba que me estaba engañando. Pensaba que ya no me quería. Que prefería irse y no estar conmigo como había estado haciendo estos días. Creía que se comportaba bien con los demás, porque quería cambiar. Pero ahora entiendo, que era para tener un último bonito recuerdo de él. Y si llega a morir, siempre será mi angel..

-Chicos, ya tenemos las pruebas de.. -dijo el doctor saliendo de la sala con una carpeta donde miró los nombres- Caitlin Beadles, Helena Espino, Louis Tomlinson, Zayn Malik y Liam Payne-finalizó de nombrar. Es decir, a las demás todavía no les habían evaluado, y claramente, yo también me haría esa prueba.
-¿Alguno es compatible?-preguntó Helena.
-Lo siento, pero por ahora ninguno de ellos es compatible con el chico. Supongo, que a no ser que sea un familiar, no será compatible con ninguno de vosotros- se sinceró el doctor.
-Yo soy la hermana- se levantó Paola.
-¿En serio?, Aquí vuestros apellidos no concuerdan con el de Bieber, señorita López-dijo él riendo.
-Bueno, soy su hermana, hablando cariñosamente-intentó reír ella.
-¿Está segura de que quiere hacerse las pruebas?, Podría llevarse una desilusión..
-O podría salvar a mi hermano.
-Como quiera, ¿Alguien más va a hacerse la prueba?
-Yo.. Raquel Mendoza.
-Y yo-dijo levantandose el mismo Niall Horan.
-Si puedo, me gustaría ayudar también-pidió Harry.
-Claro.
-Yo haré lo que sea por ayudar a Justin-dijo Greyson Chance levantadose de su silla.
-Bueno, ¿no hay nadie más, no?¿O me equivoco?
-Yo también me haré las pruebas-dije levantandome.
-¿Y usted es?-preguntó el doctor.
-Su novia.
-¿Nombre?
-Paula, Paula Jones- el doctor cogió su boli y me apuntó en la carpeta que llevaba en su brazo.

El tiempo pasaba, nadie quería irse. Todos habíamos decidido quedarnos, por él. Él fue nuestro mentor en muchas cosas, nuestro consejero, para muchos fue un hermano, para otros fue un gran amigo, para otros un chico maravilloso, para algunos era como su idolo, para mí, él lo era todo.
Pasaron los segundos como si fueran puñaladas en la cabeza. Uno por uno. Cada miserable segundo recorría mi mente, recordandome lo lentamente que pasaban. 1, 2, 3, 4, 5.. Llegué a cansarme de contar, y decidí pensar en otra cosa. Hasta que nos llamaron para hacernos las pruebas.
Nos hicimos la prueba uno por uno, no duró más de cinco minutos cada uno y luego salimos. Nerviosos, esperamos las respuestas.Pasó como media hora y salió el médico.

-Chicos, ya las horas de visita se van a acabar. Mañana pasen a por los resultados. ¿Vale?, Mucha suerte-dijo y se fue de nuevo dentro de la sala.
-¿Y ahora qué hacemos?-pregunté alterada.
-Solo podemos esperar-contestó Paola.
-Pero necesito saberlo ya-exigí.
-Pero sabes que no puedes saberlo aún. Paula, tranquila. Seguro que habrá una solución.

Las chicas y los chicos ya se habían marchado. Paola y yo habíamos quedarnos con él. Compartimos el sofá de la derecha.Aunque fuera un poco incómodo, nos dormimos.Bueno, ella se durmió. Yo no podía parar de pensar. De recordar todo lo que hicimos juntos. No podía dejarlo ir así por así, dejó marca en mi vida, y no se va a quitar nunca.Él me enseñó más de la mitad de las cosas que hoy me mantienen fuerte. Él me enseñó a pisar fuerte, y que aunque el terreno sea resbaladizo, aunque la gente crea que lo harás mal, hazlo lo mejor que puedas para dejarlos asombrados.Él me enseñó a ser valiente, y a no temerle a nada, incluso a la muerte. Y hoy, le toca a él. Le toca poner en práctica lo aprendido.

Al día siguiente.





Me levanté sin saber en donde estaba, pensaba que había tenido una enorme pesadilla. Pero abrí los ojos, y me demostré a mí misma, que aún seguía ahí, que todo era real. La realidad daba asco..
Paola no estaba en la habitación, así que me alarmé.

-¡Las pruebas!-exclamé hablando conmigo misma.Ya que suponía que el único miembro de la habitación, no podría oirme.Salí de la habitación 46, y allí estaba Paola sentada.
-¿Ya despertastes?-preguntó mirandome.Yo asentí-Son las 9 y media de la mañana, descansa.
-No tengo ganas de descansar. No tengo ganas de nada.Solo espero que con estos resultados, pueda tener al menos un motivo para sonreir.
-Apuesto a que sí.
-Rezo por ello.

Fuimos juntas a la cafetería de la primera planta y desayunamos algo. Yo no tenía muchas ganas, pero si no, podría desidratarme, no había ni cenado ayer. Después de estar un poco hablando sobre todo esto, subimos. El doctor salió de la sala y se dirgia hacia el frente pero le detuve.

-Doctor-le llamé.
-Ah, Paula Jones, ¿no?-dijo recordando mi nombre.
-Sí, soy yo.
-Ahora les traigo las pruebas de ayer-dijo él.Nosotras volvimos a sentarnos en las sillas y esperamos. En unos minutos llegaron los chicos y nuestras hermanas.Se sentaron y esperaron junto a nosotras.Nerviosas, esperámos, hasta que salió de nuevo el médico.
-¿Y?-preguntó Paola mirando su cara decepcionada.
-Chicas, aquí tengo los resultados-anunció.
-¿Pero, qué pasa?-pregunté esta vez yo intrigada.
-Hay una buena noticia y otra mala.
-¿Cuál es la buena?-preguntó Raquel.
-Hay una única persona que es compatible de vosotros-dijo él.Nosotras sonreímos.
-Eso es bueno, ¿no?
-Sí, pero, hay una parte mala-continuó.
-¿Cuál?
-Esa persona, está muy baja de globulos rojos y puede ser que durante la operación..
-¿Qué?
-Pueda morir.
-Pero-yo no podía creermelo. ¿En serio el universo me estaba gastando una broma?, Esto no podía estar pasandome a mí. Era imposible que mi vida quisiera llevarse a dos personas importantes en mi vida-..
-¿Quien es?-preguntó Raquel.
-Su nombre es.. -dijo mirando su carpeta, para verlo- Paola López.

Desde aquel momento sentí como una exploción en la cabeza. ¿En serio?¿Esto era de verdad?¿Mi mejor amiga y mi novio?, ¿Te quieres llevar a los dos juntos, no?, Es la mejor forma de que sufra, ¿o qué?, ¿No podías hacerme morir a mí de un infarto ahora mismo y acabamos antes?, No entendía porque esto me estaba pasando a mí ahora, qué había hecho para merecer esto. Pero prometo que esto no va a quedar así.

-Bueno, solo quiero ayudar a mi hermano.
-Al final, sí que parecer hermanos de verdad-dijo el médico-Están muy unidos.
-Lo estamos-sonrió ella sin muchos ánimos.
-Maňana mismo, si podeis os haremos la operación del trasplante.
-Vale, muchas gracias-agradecí yo. Los chicos quisieron salir a comer, mientras Paola se quedó conmigo en la cafetería. Comimos algo ligero, sinceramente, no tenía ganas de comer nada. Ahora tenía la posibilidad de perder a mi hermana y mi novio de verdad. Y está vez para siempre.No sabia porque la vida me culpaba así, sinceramente no sabía que habia hecho, porque si lo supiera, me culparia toda la vida de ello. Pero supongo, que me lo meresco.
Terminamos de comer y decidimos subir, pero, mejor no haberlo hecho. La sangre comenzó a hervir por mis venas, comenze a sudar rápidamente y sentía como dentro de poco, no sería dueňa de mis pies. La camilla de Justin comenzó a salir de la habitación 46 y los enfermeros corrieron con ella a la sala de operaciones. El doctor se paró nervioso delante nuestra.
-Paola, gracias a Dios que estas aquí. La operación de maňana, la tenemos que hacer ya. Ha habido unas complicaciones con el seňor Bieber, y lo están reanimando a dentro, asi que venga conmigo-pidió el médico trayendose a Paola dentro de la sala.
-¡No!-exclame. Ya había entrado. Y no había vuelta atrás. Dentro podría pasar cualquier cosa, y no era dueňa de ello. Podían morir allí dentro y yo aquí..
Los chicos comenzaron a venir rápidamente cuando recibieron mis mensajes. Los minutos pasaban lentamente, y los minutos se convirtieron en media hora. Nadie salía ni entraba de la sala. Sabia perfectamente como mi hermana y mi novio estaban allí, cedados, en una operacion, en la camilla. Con posibilidades de no volver a verles. De no volver a oír su voz, no volver a verlos, a sentir lo que sentia cuando estaba con ellos. Nunca nada sería lo mismo.. Todo dependía de lo que Dios tuviera pensado.
Pero decidí mirar por una pequeňa ventanilla. Sólo veía el marcador del pulso. No conseguía ver más arriba ni de quien era. Pero me detuve a verlo.
                                   /\       /\
                               /\/   \/\/\/   \/________

Mi corazón no podía asimilar lo que estaba viendo. ¿Eso estaba pasando de verdad? Por mas que lo negara, por más que dijera que no podia estar pasando. Por mas que gritara ahí mismo, me desmayara, llorara.. No habría cambiado nada.Mi corazón se aceleró de un segundo a otro, no sabía que hacer, pero creo que mis piernas respondieron por mí misma.Me caí al suelo. Mi cabeza recibió un golpe contra el piso y no recuerdo nada más desde eso. No sabía cual de los dos pero..
Había muerto..

No hay comentarios:

Publicar un comentario